El Ayuntamiento de Toledo se encuentra en medio de una polémica relacionada con la posible colocación de la bandera LGTBI en sus instalaciones. Esta controversia surge tras un cambio en el criterio que había sido establecido por el Ejecutivo municipal formado por el Partido Popular y Vox, el cual indicaba que la decisión debía tomarse únicamente si se alcanzaba un consenso unánime.
Nueva postura en la Junta de Portavoces
Durante la reciente Junta de Portavoces, liderada por la teniente de alcalde Inés Cañizares (Vox), se decidió que, a diferencia de años anteriores, todos los grupos municipales debían expresar su postura sobre el asunto.
Resultados de la votación
A pesar de que el Grupo Municipal Vox votó en contra, los dos votos a favor de PSOE e IU, junto a la abstención del PP, han abierto la posibilidad de que la bandera se exhiba en el Ayuntamiento con motivo del Día del Orgullo. Sin embargo, fuentes municipales han indicado a Europa Press que la decisión final aún no ha sido tomada.
Acusaciones del PSOE contra el alcalde
El Grupo Municipal Socialista no ha tardado en reaccionar y ha acusado al alcalde, Carlos Velázquez, de mentir y de haber bloqueado durante tres años la colocación de la bandera del Orgullo en el Ayuntamiento. La portavoz del PSOE en el Consistorio, Noelia de la Cruz, ha afirmado que Velázquez se encuentra «desaparecido y completamente escondido», según ha comunicado su formación a través de una nota de prensa. Además, ha criticado que la decisión definitiva se haya pospuesto hasta este miércoles.
