El jurado popular que ha estado evaluando desde este lunes el caso de J.J.S.A., acusado de asesinar a su esposa a puñaladas en 2022 en Escalona (Toledo), ha emitido un veredicto unánime de culpabilidad por los delitos de asesinato y aborto. La víctima se encontraba embarazada en el momento del ataque.
Detalles del caso
Según la Fiscalía, J.J.S.A. tenía un matrimonio con M.E.B.C., de 34 años, y ambos vivían en un hogar en Escalona junto a sus dos hijos menores, A. de 13 años y B. de 14 años. M.E.B.C. mantenía una relación extramatrimonial con M.A.G., relación que era conocida y aceptada por el acusado, y estaba embarazada de 40 semanas.
El 28 de diciembre de 2022, a las 19:00 horas, M.E.B.C. decidió abandonar el hogar junto a sus hijos para mudarse con M.A.G., a pesar de varios intentos previos fallidos por temor a las represalias de J.J.S.A. Mientras los menores sacaban sus pertenencias, el acusado cerró la puerta de la vivienda a las 20:00 horas, con la intención de matar a M.E.B.C. y provocar el aborto del feto que llevaba.
El ataque y sus consecuencias
En el patio delantero de su casa, J.J.S.A. atacó de manera sorpresiva a M.E.B.C., asestándole ocho puñaladas en la zona abdominal y en la espalda. A pesar de los esfuerzos realizados por los servicios sanitarios, que incluyeron una cesárea de urgencia y maniobras de reanimación, tanto la víctima como el feto fallecieron.
Las heridas infligidas por el acusado incluyeron dos puñaladas en la región infraescapular izquierda, una bajo la zona deltoidea izquierda, tres en el abdomen izquierdo y dos más en el antebrazo izquierdo, sin signos de defensa en la víctima.
Reacciones tras el ataque
Luego del ataque, el fiscal argumenta que J.J.S.A., impulsado por el desprecio hacia su esposa y su deseo de controlar su decisión de reanudar su vida sentimental, la insultó por estar «teniendo un hijo con otro». Después, desechó el cuchillo en el patio de la vivienda contigua, aunque admitió ante su hijo A. que él había cometido el asesinato y el aborto, afirmando que «se lo tenía merecido». También reveló su culpabilidad a su hija B. y al vecino P.C.C.
Finalmente, el acusado solicitó que llamaran a la Guardia Civil, reconociendo su culpabilidad y asegurando que sabía lo que había hecho, afirmando que no iba «a ninguna parte». Desde el 30 de diciembre de 2022, J.J.S.A. se encuentra en prisión provisional a la espera de un juicio.
