El Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam) ha llevado a cabo una importante actualización del ‘Código trauma’, conocido formalmente como Proceso Asistencial Enfermedad Traumática Grave. Esta revisión busca optimizar toda la atención brindada a los pacientes que sufren traumatismos, abarcando desde la prevención hasta la rehabilitación.
Actualización del ‘Código trauma’
El director gerente del Sescam, Alberto Jara, explicó este martes en una rueda de prensa que el ‘Código trauma’ ha estado operativo en la región durante una década y necesita esta actualización debido a los avances científicos y a la necesidad de mejorar la coordinación y comunicación entre los distintos profesionales implicados.
Objetivos de la actualización
Jara destacó que el principal objetivo de esta actualización es mejorar la calidad y la seguridad del proceso, así como aumentar la eficiencia y la rapidez en la atención a los ciudadanos con patologías traumáticas. En Castilla-La Mancha, donde la dispersión geográfica es notable, la rapidez en la atención es un aspecto crucial. Además, mencionó que los accidentes de tráfico siguen siendo la causa más común de traumatismos, aunque también ha aumentado la incidencia de accidentes laborales y aquellos relacionados con el envejecimiento poblacional.
Nuevos enfoques en la atención
El nuevo proceso no solo se centra en la activación de recursos tras un incidente, sino que busca abarcar todas las etapas de la atención, desde el momento del accidente hasta la rehabilitación del paciente. Jara enfatizó la importancia de la coordinación y la comunicación, no solo desde el ámbito sanitario, sino también con otros agentes involucrados en la atención de accidentes, como es el caso de los accidentes de tráfico.
Mejoras en la coordinación y comunicación
Entre los cambios más significativos se encuentra una mejora en la coordinación a través del Centro Coordinador de Urgencias, que en 2025 registró 500 procesos de atención bajo el ‘Código trauma’, activando un total de 1.600 recursos. También se implementarán protocolos de comunicación ajustados a estándares internacionales, garantizando que el flujo de información sea continuo y coherente conforme el paciente avanza entre diferentes estaciones de atención.
Innovaciones en el proceso asistencial
Asimismo, se introducirá el concepto de hospital idóneo, que permitirá trasladar a cada paciente al centro más adecuado según la gravedad de sus lesiones y los recursos disponibles. Entre las herramientas avanzadas que se incorporan están la transfusión prehospitalaria y la reanimación hemostática, las cuales son cruciales para actuar rápidamente en situaciones críticas, especialmente en casos de hemorragias severas.
Evaluación continua y agradecimientos
Por primera vez, el proceso también incluirá un sistema básico de indicadores de calidad y un registro regional específico que facilitará la evaluación continua de la atención brindada, permitiendo así el análisis de resultados y la identificación de áreas de mejora. Jara expresó su agradecimiento a los 10 autores y 17 revisores que colaboraron en la elaboración del documento, subrayando que los documentos significativos son aquellos que transforman la experiencia y conocimiento de los profesionales en prácticas comunes.
Un modelo en evolución
Finalmente, el director gerente del Sescam concluyó que este proceso asistencial marca el inicio de una nueva etapa dentro de un modelo de mejora continua, que seguirá evolucionando en los próximos años a través de la evaluación de resultados, la formación y la actualización constante de los procedimientos. «La calidad de un sistema sanitario no se mide únicamente por sus infraestructuras o recursos, sino también por su capacidad para generar y compartir conocimiento, así como por su compromiso con la mejora continua», sentenció Jara.
