El presidente regional del Partido Popular, Paco Núñez, anunció este domingo en Toledo una rebaja fiscal para familias cuando su formación gobierne en Castilla-La Mancha y en España. La propuesta busca responder al encarecimiento de la cesta de la compra y a las dificultades económicas que, según afirmó, atraviesan los hogares.
Núñez hizo estas declaraciones durante su visita a la feria Sabor Toledo. Allí también respaldó el papel de la Diputación Provincial de Toledo, los productores, los hosteleros y organizaciones como Fedeto en la promoción de la gastronomía y los productos agroalimentarios de la provincia.
La rebaja fiscal para familias que plantea el PP
El dirigente popular aseguró que su partido reducirá el IVA de la vivienda, la electricidad y la alimentación. También planteó eliminar este impuesto para los autónomos con una facturación inferior a 85.000 euros y rebajar el impuesto sobre la renta, tanto en el tramo nacional como en el autonómico.
«Con Feijóo en La Moncloa y conmigo en el Gobierno de Castilla-La Mancha, vamos a implementar la mayor bajada de impuestos de la historia reciente de nuestro país y de nuestra Comunidad Autónoma», afirmó Núñez.
El objetivo declarado es que las familias tengan más dinero disponible y puedan afrontar gastos básicos. El presidente regional del PP vinculó esta situación al aumento de los costes de producción, entre ellos el gasóleo, los fertilizantes, los plásticos y la electricidad.
Críticas al coste de la cesta de la compra
Durante su intervención, Núñez sostuvo que la inflación en Castilla-La Mancha ha aumentado un 49% en los últimos diez años. «Hacer la cesta de la compra en Castilla-La Mancha hoy es una odisea y las familias tienen serias dificultades para llegar a final de mes», declaró.
El líder popular afirmó también que 750.000 familias de la región viven en el umbral de la pobreza. Según su exposición, Castilla-La Mancha mantiene el salario medio y la renta media por hogar más bajos del país, mientras registra la inflación más alta.
La visita a Sabor Toledo incluyó un reconocimiento al trabajo desarrollado durante meses para organizar la feria, que Núñez definió como un escaparate para el turismo, la gastronomía y los productos toledanos.