La consejera de Desarrollo Sostenible de Castilla-La Mancha, Mercedes Gómez, ha defendido este martes el Plan regional de Biometanización, que tiene como objetivo regular la instalación de plantas de biometano en la región. Este plan no busca fomentar la construcción de nuevas instalaciones, sino establecer de manera clara y transparente las medidas que deben adoptar las empresas interesadas en tratar residuos orgánicos para su transformación en biometano.
Defensa del Plan regional de Biometanización
Durante una rueda de prensa, y ante las críticas de varios colectivos sobre la proliferación de macroplantas de biogás y biometano en Castilla-La Mancha, Gómez planteó la pregunta sobre dónde irían a parar los residuos generados, que pueden alcanzar hasta 15,9 millones de toneladas, incluyendo vinazas, estiércoles, pajas y lodos de depuradora. La consejera destacó la necesidad de ser cautos al abordar este asunto.
Ubicación de las plantas y participación municipal
Gómez subrayó que el plan garantiza que las plantas se sitúen en áreas donde no causen molestias, asegurando que los camiones no atraviesen poblaciones. También enfatizó el papel de los municipios en la decisión sobre la ubicación de estas instalaciones, ya que son ellos quienes tienen la autoridad para otorgar o denegar las licencias de obra necesarias.
La consejera reiteró que el Plan de Biometanización busca proteger a todos los ciudadanos, considerando que los procesos de producción de estas plantas no generan contaminación. No obstante, advirtió que se mantendrán vigilantes ante cualquier tipo de instalación que pueda afectar la calidad del aire, y se tomarán medidas que pueden incluir sanciones o cierres de plantas que no cumplan con las normativas ambientales.
Información pública y alegaciones recibidas
El pasado mes de diciembre concluyó el segundo periodo de información pública del Plan regional de Biometanización, en el que se recibieron un total de 65 alegaciones, algunas de ellas respaldadas por hasta 2.400 firmas, según informaron fuentes del Gobierno regional.
Adjudicación a Biovic Consulting
Sobre la adjudicación de la elaboración y evaluación ambiental a Biovic Consulting, una empresa especializada en el desarrollo de plantas de biogás, Gómez aclaró que la tramitación comenzó con un contrato menor. El objetivo era analizar la tipología de residuos en Castilla-La Mancha para entender mejor la situación. Aseguró que en ningún momento se elaboró un plan específico sobre la regulación de las plantas, que es competencia del Gobierno regional.
Recogida de residuos y limitaciones
Respecto a la posibilidad de que las plantas traten residuos de otras comunidades, la consejera explicó que el Plan de Biometanización establece que la recogida debe realizarse en un radio de 30 kilómetros. No se podrá instalar una planta sin la disponibilidad de residuos en ese entorno. Sin embargo, aclaró que los municipios fronterizos con otras regiones podrían llevar sus residuos a estas plantas, aunque enfatizó que el transporte de materia orgánica no es viable y que no se busca fomentar la llegada de residuos de otras áreas, sino gestionar lo que ya se genera localmente.
Críticas a la regulación del sector
Antes de la rueda de prensa, la organización Stop Ganadería Industrial emitió un comunicado criticando que actualmente hay 71 proyectos de macroplantas de biogás y biometano en diferentes etapas de tramitación, con casi la mitad en la provincia de Toledo (34), seguida de Albacete (15), Ciudad Real (13), Cuenca (5) y Guadalajara (3).
Este colectivo advirtió sobre la existencia de una «burbuja especulativa» en el sector del biogás, impulsada por fondos europeos, y señaló que muchos proyectos están destinados al fracaso debido a fallos en su diseño, tamaño y ubicación, entre otros factores. Además, denunciaron que la Junta de Comunidades ha dejado la regulación en manos del libre mercado, sin establecer condiciones sobre el tamaño, la distancia de transporte de los sustratos o la obligación de retirar nutrientes.
