El consejero delegado de Andbank, Carlos Aso, ha desmentido las acusaciones de haber recibido presiones externas en relación con la concesión de un aval bancario de 193 millones de euros. Este respaldo fue otorgado al empresario alicantino Enrique Riquelme, quien se presenta como candidato a las elecciones del Real Madrid.
Carlos Aso defiende la independencia de Andbank
Durante su intervención en un seminario organizado por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE) y la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) en Santander, Aso aseguró: «No hemos tenido presiones que nos limitaran, y aunque las hubiésemos tenido no habríamos cedido, somos un banco de nuestros clientes».
La rapidez en la concesión del aval
El directivo resaltó que Andbank es una entidad «suficientemente pequeña, pero a la vez grande y hábil», lo que les permite cumplir con los plazos exigidos. Aso reveló que el visto bueno definitivo para Riquelme se otorgó a tan solo 10 horas de que finalizara el plazo para presentar las candidaturas.
Requisitos para los candidatos a la presidencia del Real Madrid
La normativa del club estipula que todos los aspirantes deben presentar un blindaje financiero equivalente al 15% del presupuesto del club, respaldado por una entidad registrada ante el Banco de España, entre otros requisitos.
Un proyecto adecuado para el proceso democrático
El consejero delegado de Andbank expresó su satisfacción por poder apoyar a Riquelme, afirmando: «Gracias al patrimonio y al éxito empresarial vimos un proyecto que nos parecía adecuado y de alguna manera permitió un proceso democrático. Por lo que, encantados de que el señor Riquelme pudiese presentarse».
La postura de otros bancos españoles
En cuanto a las supuestas presiones, Aso comentó que, a diferencia de Andbank, ningún otro banco español decidió participar en la operación. En particular, Banco Santander fue uno de los bancos que rechazó explícitamente el aval a Riquelme, según información de Europa Press.
El consejero delegado de Andbank concluyó: «Para nosotros, como somos de banca privada y no tenemos otros ‘nichos’ de negocio, no existe ese problema. Pero puedo entender que por el camino puedan perderse otros intereses de ‘venta cruzada’ y que no lo quieran hacer».
