Cáritas Regional de Castilla-La Mancha ha dado a conocer su Memoria Institucional 2025, un documento que revela la labor realizada por la organización durante el último año. En total, se atendió a 52.252 personas en sus cinco centros ubicados en la comunidad autónoma. Este informe destaca que el perfil más común entre los beneficiarios es el de individuos que provienen de hogares con ingresos insuficientes, muchos de ellos afectados por el desempleo o por condiciones laborales precarias y temporales.
Presentación de la memoria institucional
En una rueda de prensa, el obispo de Albacete y obispo acompañante de Cáritas Regional, Ángel Román Idígoras, junto a la presidenta de la entidad, Rosa García, y el coordinador regional, Amador Casquero, presentaron los resultados del informe. Entre los grupos más vulnerables atendidos se encuentran familias con menores a cargo, especialmente aquellas monoparentales, que enfrentan dificultades para satisfacer incluso sus necesidades más básicas. También se incluyen personas migrantes, que a menudo carecen de una red de apoyo y enfrentan barreras para acceder a servicios públicos, así como aquellos en situación administrativa irregular.
Regularización de inmigrantes
La presidenta Rosa García subrayó que la integración de las personas migrantes representa «otro gran reto», señalando que el proceso de regularización que se ha llevado a cabo es un «hito» que no debería haber ocurrido de manera tan abrupta. «Este es un gran paso para muchos migrantes que han vivido ocultos y necesitan defender sus derechos, especialmente el derecho al trabajo», afirmó García.
Datos sobre la población atendida
A lo largo del 2025, la acción de Cáritas, que se desarrolla a través de cinco Cáritas Diocesanas (Albacete, Ciudad Real, Cuenca, Sigüenza-Guadalajara y Toledo), logró atender a más de 50.000 personas. De estos, el 41% son hombres y el 59% son mujeres. Además, el 42% de los beneficiarios tiene nacionalidad española, mientras que el 58% proviene de otros países.
Cooperación internacional
La labor de cooperación internacional de Cáritas alcanzó a 15.204 personas en 14 países del Sur, en un contexto global marcado por conflictos armados y crisis alimentarias.
Coincidencias con el IX Informe FOESSA
La presentación de estos datos coincide con las inquietantes conclusiones del IX Informe FOESSA en Castilla-La Mancha, el cual revela que la exclusión social ya afecta al 20% de la población regional, lo que equivale a 1 de cada 5 personas. Cáritas ha identificado la vivienda como el núcleo de la desigualdad, afectando al 22% de la población debido a alquileres inasumibles y condiciones de infravivienda. La precariedad laboral y las dificultades administrativas han perpetuado la pobreza, afectando especialmente a los jóvenes, quienes, según FOESSA, enfrentarán condiciones de vida peores que las de sus padres por primera vez, así como a la población migrante.
Llamado a la solidaridad
Rosa García ha enfatizado que «esta Memoria es un ejercicio de responsabilidad, gratitud y transparencia». Bajo el lema ‘Elige amar. Elige comunidad’, hizo un llamado a fomentar relaciones fraternales en un contexto marcado por discursos de odio. «Es esencial reorientar nuestro enfoque hacia la fraternidad humana y visibilizar los actos que generan esperanza. La transformación social es una tarea que debemos afrontar colectivamente», concluyó.
Inversión y recursos
La labor de acompañamiento e inserción social que llevó a cabo Cáritas en 2025 requirió una inversión total de 23.494.830 euros. De esta cantidad, el 58% se obtuvo de fondos propios y privados, provenientes de donaciones y recursos institucionales, mientras que el 42% restante llegó a través de subvenciones y convenios con administraciones públicas a diversos niveles.
Compromiso de voluntarios y personal
Este esfuerzo económico y social fue posible gracias al apoyo humano de la organización, que en 2025 contó con 3.979 voluntarios, 419 técnicos contratados, 2.301 socios y 7.234 donantes, junto con el respaldo de los sacerdotes de la red de Cáritas Parroquiales. El obispo de Albacete destacó que Cáritas es «la propia Iglesia en acción», elogiando la dedicación de todos los involucrados: «La construcción del bien requiere de hombres y mujeres que, en su día a día, se convierten en verdaderos ‘mártires de lo cotidiano’, personas que escuchan, cuidan y consuelan con discreción».
Desglose de la atención
En cuanto al desglose de los datos, el coordinador de Cáritas indicó que «detrás de cada estadística hay una historia única». En el área de Acogida y Asistencia básica, se atendieron a 26.889 personas. En el ámbito de Empleo y Economía Social, 3.922 personas participaron en itinerarios formativos y, a través de sus seis empresas de inserción, se lograron 600 inserciones laborales exitosas.
En relación a Personas sin Hogar y Vivienda, se brindó apoyo a 3.480 personas en recursos residenciales y de calle, con 376 personas atendidas específicamente en el área de vivienda. En el ámbito de Movilidad Humana y Mediación Jurídica, se asistió a 4.225 personas en programas de inmigración.
