El Gobierno de Castilla-La Mancha ha expresado su postura en contra de la inversión de 400 millones de euros en el ramal provisional del AVE en Bargas, considerándola excesiva y poco razonable. Esther Padilla, portavoz del Ejecutivo de Emiliano García-Page, hizo estas declaraciones en una reciente rueda de prensa.
Reacción a las alegaciones sobre el ramal provisional
Padilla respondió a las preguntas sobre las alegaciones presentadas, cuyo plazo finalizó el pasado lunes, en relación al estudio informativo del ramal provisional del AVE que conectará Madrid y Extremadura a través de Bargas, en Toledo. La portavoz indicó que, aunque la propuesta inicial parecía razonable para agilizar el trazado del AVE, la magnitud de la inversión les ha llevado a reconsiderar su posición.
Inversión desproporcionada
“Con toda la buena voluntad y de colaboración con el Ministerio”, recordaba Padilla, “nos parecía razonable” en su momento. Sin embargo, al conocer los plazos de ejecución y la inversión requerida, afirmó que “realmente nos parece desproporcionado y que es un gasto muy superior al que podríamos haber previsto que podía suponer ese ramal”.
Impacto medioambiental y consideraciones adicionales
Además, la portavoz advirtió que hay aspectos relacionados con la normativa medioambiental que complican aún más la situación. “No es fácil salvarlo como lo ha planteado el ministerio”, subrayó Padilla. Las alegaciones del Gobierno de Castilla-La Mancha coinciden con las presentadas por el Ayuntamiento de Toledo, y se fundamentan en la falta de justificación del anteproyecto, el impacto de las obras y las afecciones a áreas de especial cuidado medioambiental, como las zonas habitadas por aves esteparias.
Críticas a los plazos de tramitación
Las alegaciones también cuestionan los plazos previstos en la tramitación del expediente, argumentando que no ofrecen ventajas en comparación con una solución definitiva. “Lo realmente importante es avanzar en la solución definitiva a su paso por Toledo”, afirmaron desde el Gobierno regional, añadiendo que, al contar con un consenso para la solución, su tramitación podría ser ágil si el Ministerio se compromete a trabajar en ello y abandona la idea de una solución provisional que presenta restricciones en el tráfico de la vía convencional con la que se conecta.
