El jugador español de rugby Mateo Aragón ha decidido apelar la sanción de siete partidos impuesta por el Comité de Disciplina de World Rugby, tras haber sido acusado de un presunto insulto racista hacia el francés Luka Keletaona durante el encuentro del Campeonato del Mundo M20. La Real Federación Española de Rugby (RFER) ha confirmado esta decisión tras analizar el fallo recibido el lunes.
Detalles de la sanción y el recurso
La RFER informó que, después de recibir la resolución del Comité de Disciplina de World Rugby, que sancionó a Mateo Aragón con siete partidos por un presunto insulto, el jugador ha optado por recurrir la decisión. La entidad subrayó su firme apoyo a la presunción de inocencia del jugador y expresó su preocupación por la falta de pruebas independientes en el caso.
Consideraciones de la RFER sobre la acusación
En su comunicado, la RFER enumeró lo que considera «debilidades importantes» en la resolución. Una de ellas es la «ausencia de denuncia inmediata al árbitro» por parte de Luka Keletaona, quien alegó haber sufrido un insulto racista grave. Según la RFER, el jugador francés no hizo ninguna notificación durante el partido, ni solicitó detener el juego, lo que contradice el protocolo habitual.
La reacción de la RFER ante la acusación
La RFER también criticó que la supuesta agresión verbal no fue reportada al árbitro al final del encuentro, a pesar de que la Federación Francesa de Rugby expresó su intención de hacerlo a los medios de comunicación. «Nuestro jugador se enteró de la acusación a través de dos diarios deportivos franceses y, como resultado, fue señalado socialmente antes de ser juzgado», añadieron desde la federación española.
Testimonios y contradicciones
El comunicado de la RFER defiende la versión de Mateo Aragón, que fue respaldada por un compañero y el preparador físico, quienes también estaban presentes en el momento de la supuesta ofensa y afirmaron que no escucharon ningún insulto racista. La federación cuestionó la credibilidad de la resolución, que se basa principalmente en la versión de los testigos franceses, sin proporcionar una justificación convincente sobre por qué se desestimaron las pruebas españolas.
Cuestionamiento de los testimonios
La RFER destacó que, aunque cinco jugadores franceses declararon en contra de Aragón, estos eran compañeros y podrían haber discutido los hechos, lo que pone en duda la independencia de sus testimonios. Además, mencionaron que existen contradicciones entre las declaraciones de los testigos, quienes no coinciden en la frase exacta que se le atribuyó al jugador español.
Contexto del incidente
Las imágenes del partido muestran que uno de los testigos franceses estaba a una distancia que podría dificultar escuchar con precisión lo que se dijo. La RFER también señaló que, en un ambiente ruidoso, con celebraciones y una multitud presente, las posibilidades de que se escuchara correctamente la supuesta ofensa son mínimas.
Observaciones finales de la RFER
Por último, la RFER apuntó a un comportamiento provocador por parte del jugador francés número 10 hacia Aragón, quien presuntamente realizó gestos provocadores y llamó a los españoles “españoles de mierda”. La federación argumenta que esto apoya la versión de Mateo, sugiriendo que hubo un intercambio verbal derivado de una provocación y no una agresión racista.
La RFER concluyó que la experiencia previa del denunciante con insultos en otras competiciones no debe ser utilizada como evidencia de que Aragón pronunciara esas palabras en este partido específico. Las experiencias pasadas no deben convertirse en prueba de un hecho concreto.
