La Unión Ciclista Internacional (UCI) ha tomado la decisión de modificar de manera excepcional la normativa sobre avituallamiento en el Tour de Francia, con el objetivo de salvaguardar la salud de los ciclistas ante las altas temperaturas que se anticipan en las próximas etapas de esta emblemática competición.
Modificación de la normativa de avituallamiento
La UCI, en colaboración con el presidente del Colegio de Comisarios, que supervisa la autoridad deportiva de la carrera, y con la organización del Tour, ha optado por flexibilizar las reglas que regulan el suministro de comida y bebida a los participantes.
Facilitación del suministro de hidratación
Como parte de esta medida excepcional, los equipos tendrán la posibilidad de entregar bolsas de avituallamiento en áreas que, en un principio, estaban destinadas exclusivamente a la distribución de bidones de agua, ubicadas en puertos puntuables de la ruta.
El organismo internacional explicó que esta iniciativa busca asegurar que cada corredor pueda recibir varias botellas al mismo tiempo, garantizando así una hidratación adecuada frente a las condiciones de calor extremo que se prevén.
Efecto a modo de prueba
La UCI señaló que esta modificación se implementará inicialmente como una prueba y se revisará en función de la evolución de las condiciones meteorológicas, así como de su eficacia y del impacto que tenga en el desarrollo de la carrera.