Este miércoles, varios expertos se reunieron en Toledo para analizar el futuro de la OTAN en el marco del XXXVIII Seminario Internacional de Seguridad y Defensa titulado ‘Aliados y amenazas’. Durante la mesa redonda ‘La OTAN setenta y siete años y un día’, se discutió la situación actual de la Alianza Atlántica, rechazando la idea de que esté en crisis y subrayando que se encuentra en un proceso de «profunda revisión».
Intervenciones destacadas en el seminario
Entre los participantes se encontraba Carmen Romero, directora de Política de Seguridad de la OTAN; María Dolores de Cospedal, vicepresidenta del Real Instituto Elcano y exministra de Defensa; y el general Víctor Bados, director del Instituto Español de Estudios Estratégicos. Romero enfatizó que la OTAN sigue siendo esencial en un entorno internacional complicado, con Rusia desafiando el orden establecido.
Revisión de la Alianza Atlántica
Romero subrayó que, aunque se cuestiona el modelo de dependencia de Estados Unidos, la Alianza no está en crisis. «Estamos experimentando una profunda transformación hacia una OTAN más europea», afirmó. La directora también mencionó tres pilares que facilitan esta transformación: la adaptación a nuevas realidades, el ajuste de la participación de EEUU y la superación de divisiones históricas entre los miembros.
Inversión en defensa y autonomía estratégica
El primer pilar se refiere a la necesidad de un reequilibrio estratégico, donde Europa debe incrementar su inversión en defensa, que ha aumentado un 20%. En cuanto al segundo pilar, Romero destacó que la disminución del compromiso militar de EEUU es un hecho, y que tanto Canadá como Europa deben asumir mayor responsabilidad en su seguridad. El tercero, sobre las divisiones dentro de la OTAN, recordó que la Alianza ha sabido superar diferencias a lo largo de su historia.
La defensa de Europa en la actualidad
Por su parte, María Dolores de Cospedal abordó la preocupación que ha generado la postura de la administración actual de EEUU, que ha llevado a cuestionar cómo defenderá Europa si se produce una retirada de la OTAN. «La idea de la autonomía estratégica ha cobrado fuerza, pero no estamos preparados para defendernos solos», advirtió, señalando que la creación de un ejército europeo no es viable en este momento.
Consecuencias de la desunión
Cospedal rechazó cualquier forma de desunión dentro de la OTAN, citando el Brexit como un ejemplo de cómo la separación puede perjudicar a quienes se alejan. A pesar de las tensiones, se mostró optimista sobre el futuro de la Alianza, asegurando que tanto a EEUU como a Europa les conviene mantener la unión.
La importancia de una voz autorizada
La exministra de Defensa destacó la necesidad de que Europa tenga una voz autorizada dentro de la OTAN para definir sus necesidades y capacidades. «Si no tenemos una voz porque no nos la hemos ganado, será muy difícil avanzar», concluyó, instando a un enfoque realista y centrado en lo que es beneficioso para Europa y España.
Desafíos actuales de la OTAN
Finalmente, el general Víctor Bados centró su intervención en los desafíos que enfrenta la OTAN en esta «versión 3.0». Su análisis se centró en cómo la Alianza debe adaptarse a un entorno de seguridad en constante cambio, manteniendo su relevancia y eficacia en la defensa colectiva.
