El Manchester United, uno de los clubes más emblemáticos del fútbol inglés, ha tomado la difícil decisión de destituir a su entrenador, el portugués Rúben Amorim, tras un inicio de temporada por debajo de las expectativas. El equipo se encuentra a 17 puntos del líder de la Premier League, lo que ha llevado a la directiva a buscar un cambio en la dirección técnica.
Rúben Amorim deja el cargo en medio de resultados decepcionantes
En un comunicado oficial, el Manchester United anunció: «Rúben Amorim ha dejado su puesto como entrenador del Manchester United. Con el equipo en sexto lugar en la Premier League, la directiva ha decidido, a regañadientes, que es el momento adecuado para un cambio. Esto le dará al equipo la mejor oportunidad de alcanzar el mejor puesto posible en la Premier League. El club agradece a Rúben su contribución y le desea lo mejor para el futuro». Además, se confirmó que Darren Fletcher asumirá el mando del equipo en el próximo encuentro contra el Burnley este miércoles.
Un paso atrás tras buenas expectativas
Amorim llegó al Manchester United a finales de 2024, tomando el relevo del neerlandés Erik ten Hag, en un momento en que se encontraba en el auge de su carrera con el Sporting de Portugal. Sin embargo, a pesar de sus esfuerzos, no logró devolver al club a su posición de privilegio. En la pasada temporada, Amorim llevó al equipo hasta la final de la Liga Europa, pero perdió ante el Tottenham en San Mamés, lo que le impidió acceder a la Champions League esta campaña.
Un año complicado para el Manchester United
La derrota en la final agravó un año difícil para el Manchester United, que terminó la temporada anterior en la decimoquinta posición, a 42 puntos del campeón, el Liverpool FC. En el actual curso, el equipo tampoco ha mostrado consistencia, empatando sus dos últimos partidos contra el Leeds United y el Wolverhampton. Aunque se encuentra a solo tres puntos de los puestos de acceso a la Liga de Campeones, su distancia del líder Arsenal FC es considerable. Además, el equipo sufrió un duro golpe en la Carabao Cup, donde fue eliminado por penaltis a manos del modesto Grimsby Town, de la cuarta división.
