Madring acogerá este fin de semana el Gran Premio de España F1 en un trazado de 5.416 metros y 22 curvas que combina sectores permanentes y urbanos. El circuito se extiende entre Ifema Madrid, donde están la recta principal, el paddock y el pit-lane, y Valdebebas.
Un recorrido de 22 curvas con varios puntos de adelantamiento
La vuelta comienza con una recta de 523 metros hasta la primera frenada. Allí, los monoplazas reducirán su velocidad de 320 a 100 km/h y afrontarán un espacio estrecho que se presenta como el primer lugar para intentar adelantar.
La pista continúa por el viraje rápido de Hortaleza y la avenida Ribera del Sena. En esa zona, una recta cercana a los 400 metros permitirá alcanzar los 340 km/h antes de llegar a la curva 5, otro punto señalado para ganar posiciones.
El trazado también incluye la Subida de las Cárcavas, con una pendiente del 8% entre las curvas 6 y 7. Después, los coches descenderán por El Búnker, un tramo con una inclinación negativa del 5% que exigirá precisión al acelerar y mantener el equilibrio del tren trasero.
La Monumental, el gran desafío de Madring
La zona más llamativa es La Monumental. Su recorrido alcanza los 547 metros y presenta un peralte de hasta el 24%, una combinación que la convierte en la curva peraltada más larga y pronunciada del Mundial. Los pilotos la atravesarán a más de 300 km/h antes de afrontar una frenada ciega.
Las Enlazadas de Valdebebas y el túnel conducen de nuevo hacia Ifema. La curva 20 marca la entrada en el sector lento y puede concentrar a los coches antes del último tramo de la vuelta.
Alonso prevé una carrera complicada
La exigencia del circuito ya quedó patente en los test de F3 celebrados a finales de agosto, que acumularon casi 20 banderas rojas. Carlos Sainz lo resumió así: «Es una mezcla entre Bakú y Yeda», según sus declaraciones.
Fernando Alonso también espera dificultades: «Creo que la carrera va a ser complicada para todo el mundo, creo que habrá bastantes abandonos, puede haber coches de seguridad», dijo el piloto asturiano. Kimi Antonelli llegó a describir Madring como «la pista más complicada del año».
El recorrido incorpora una solución de seguridad específica para la curva peraltada. Por primera vez, las barreras de hormigón quedan fijadas al asfalto mediante anclajes diseñados para evitar que se desplacen tras un impacto. Entre la curva 3 y la entrada al pit-lane se situará, además, una bandera de España de 6,66 por 25 metros.