La Diputación de Toledo ha recepcionado las obras del nuevo hábitat lince ibérico construido en la finca El Borril. El recinto entrará en su última fase antes de la apertura al público, prevista a lo largo de este otoño, tras la llegada de un macho y una hembra en las próximas semanas.
Los dos ejemplares procederán del Centro de Cría del Lince Ibérico de Zarza de Granadilla, en Cáceres. La instalación forma parte del programa de conservación ex situ de la especie y permitirá incorporar el lince ibérico a las actividades de educación ambiental y conservación que desarrolla la institución provincial.
Un hábitat lince ibérico preparado para las visitas
La construcción del recinto ha supuesto una inversión de 400.000 euros y ocupa 1.560 metros cuadrados. De esa superficie, 1.028 metros corresponden al área de exhibición, diseñada para facilitar la observación de los animales sin interferir en sus condiciones.
El espacio cuenta con un cerramiento perimetral de 4,5 metros de altura y un observatorio-mirador con grandes cristales. El proyecto también incorpora medidas de accesibilidad para personas con movilidad reducida y recursos educativos sobre las características del lince ibérico y la necesidad de protegerlo.
La diputada de Medio Ambiente, Agricultura y Ganadería, Marina García, ha señalado que la recepción de las obras abre la etapa final de un proyecto vinculado a la educación y la sensibilización ambiental de la Diputación de Toledo. «La recepción de las obras nos permite afrontar ya la última etapa de un proyecto muy importante para El Borril y para la labor de educación y sensibilización ambiental que desarrolla la Diputación de Toledo», ha afirmado.
Dos ejemplares llegarán desde Cáceres
García ha explicado que la llegada del macho y la hembra permitirá a los visitantes conocer de cerca una especie considerada un símbolo de la conservación de la biodiversidad. La diputada también ha defendido el uso del lince como recurso para concienciar, especialmente a los más jóvenes, sobre la protección de los ecosistemas.
Con la apertura del recinto, El Borril ampliará sus posibilidades como espacio de divulgación y educación ambiental. La Diputación de Toledo señala que será la única instalación de Castilla-La Mancha donde se podrán observar ejemplares de lince ibérico en un entorno natural en régimen de cautividad.