Este miércoles, las críticas hacia los planes de la FIFA de vender participaciones de sus eventos, incluido el Mundial, a inversores privados resonaron con fuerza en el fútbol alemán. Los responsables del deporte no se han mostrado complacidos con esta propuesta, que consideran perjudicial para la esencia del juego.
Críticas de los directivos alemanes
Max Eberl, director deportivo del Bayern Múnich, no dudó en expresar su indignación: «Me parece vergonzoso. Me avergüenza que en el fútbol se hable de este tipo de ideas. El fútbol no nos pertenece. Es un juego». Eberl incluso sugirió la posibilidad de un boicot por parte del fútbol europeo ante esta situación.
Opiniones de la Federación Alemana de Fútbol
Por su parte, Hans-Joachim Watzke, vicepresidente de la Federación Alemana de Fútbol (DFB) y del Comité Ejecutivo de la UEFA, también se mostró crítico en declaraciones a la revista deportiva Kicker: «Muchos en el mundo del fútbol europeo consideran que los planes de la FIFA constituyen un ataque directo al fútbol. Comparto esta opinión». Watzke añadió que ha percibido un amplio consenso al respecto entre las federaciones tras varias conversaciones con el presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, y otros colegas.
Impacto del fútbol europeo
Watzke destacó el rendimiento de las selecciones europeas en el último Mundial, donde seis llegaron a cuartos de final y tres a semifinales. «Si el fútbol europeo se mantiene unido para oponerse a estos planes, eso tendrá un gran peso», comentó.
Planes de la FIFA
La controversia surgió apenas dos semanas después de la final del último Mundial, cuando la FIFA anunció su intención de recaudar miles de millones mediante la venta de parte de sus derechos comerciales, a través de una nueva filial llamada FIFA Forward Enterprise (FFE).
Reacciones de los directivos y entrenadores
Eberl continuó expresando su preocupación: «Para mí, la FIFA está ahí para acompañar este deporte, para dotarlo de formas y reglas, y para organizar los Mundiales. En este momento tengo la sensación de que la FIFA solo está ahí para obtener beneficios». También se mostró disgustado, indicando que, a pesar de su conexión con el fútbol, le resulta «repugnante» esta dirección.
El directivo, de 52 años, aplaudió la respuesta decidida de la UEFA, aunque aclaró que no es partidario del boicot, sino del diálogo. Sin embargo, dejó claro que, si la situación lo requiere, apoyaría una firme oposición de Europa: «Diríamos: ‘No, no vamos a participar en eso, ese no es nuestro deporte'».
Finalmente, Sebastian Hoeness, entrenador del Stuttgart, calificó los planes de la FIFA como «catastróficos», mientras que Carsten Cramer, director general del Borussia Dortmund, expresó su incredulidad ante la decisión de la FIFA: «Simplemente no puedo entender por qué la FIFA quiere dar este paso».