La selección masculina de España ha dejado una huella imborrable en la historia del fútbol al coronarse campeona del Mundial de Estados Unidos, México y Canadá, tras vencer a Argentina 1-0 en la final disputada este domingo. Con este triunfo, la ‘Roja’ se convierte en la primera selección que alza el trofeo mundial con solo un gol recibido en el torneo, un logro que resalta su solidez defensiva a lo largo de toda la competición.
Un camino impecable hacia la gloria
Entrenados por Luis de la Fuente, los españoles lograron decorar su camiseta con la estrella 16 años después de que lo hicieran en Johannesburgo (Sudáfrica) en 2010, gracias al famoso gol de Andrés Iniesta. En esta edición, el equipo se despidió del torneo habiendo encajado únicamente un gol, el cual fue anotado por Bélgica en los cuartos de final (2-1), en el marco de un total de ocho partidos disputados.
Récord de imbatibilidad
El portero Unai Simón estableció un récord histórico de 650 minutos sin recibir goles en la Copa del Mundo, abarcando tanto la edición de Catar en 2022 como esta última. En la final contra Argentina, Simón tuvo pocas intervenciones a pesar de enfrentarse a un rival que había anotado 19 goles en el torneo.
Defensa sólida y comprometida
La defensa del equipo, que combinó juventud y experiencia, estuvo liderada por Pau Cubarsí y Aymeric Laporte, mientras que los laterales Pedro Porro y Marc Cucurella formaron un muro prácticamente infranqueable. Esta mejora defensiva se ha notado especialmente tras las eliminatorias de la Liga de Naciones de 2025, donde España había encajado 11 goles en 4 partidos.
Un legado histórico en la defensa
Hasta este domingo, el récord de selecciones campeonas del mundo menos goleadas lo compartían tres equipos, cada uno con solo dos goles en contra. Francia, que ganó el Mundial en 1998 como anfitriona, permitió un penalti de Michael Laudrup y un gol de Davor Suker en semifinales. Además, la selección gala mantuvo su portería a cero en cinco partidos, incluida la final contra Brasil (3-0).
La Italia campeona de 2006, considerada uno de los mejores equipos defensivos de la historia, también encajó solo dos goles, uno de ellos en propia puerta y el otro un penalti de Zinédine Zidane en la final. Por su parte, la España de 2010, que recibió solo dos goles en siete partidos, se convirtió en un modelo a seguir para el actual equipo, con una defensa liderada por Sergio Ramos, Gerard Piqué y Carles Puyol, junto a un Iker Casillas decisivo en momentos clave.
Comparativa con la España de 2010
Igualmente, en esa edición de 2010, la ‘Roja’ dejó su portería a cero en las eliminatorias, ganando todos los partidos por la mínima, lo que resalta la importancia de una defensa sólida en la consecución de títulos. Este legado histórico se refleja en el rendimiento impecable del equipo actual y su determinación por seguir escribiendo páginas doradas en la historia del fútbol español.