Javier Tebas ha vuelto a defender el control financiero del fútbol después de que una comisión independiente de la Premier League considerase probadas, según las informaciones publicadas, 114 de las 115 infracciones atribuidas al Manchester City. El presidente de LaLiga difundió su reacción este domingo en la red social X.
Tebas sostuvo que la transparencia y la aplicación de las mismas normas resultan necesarias para preservar la integridad y la sostenibilidad de las competiciones. La comisión todavía debe fijar la sanción y el procedimiento no ha concluido.
El control financiero del fútbol, en el centro del debate
El dirigente recordó que ya había señalado al Manchester City y al Paris Saint-Germain en un foro Soccerex celebrado en Mánchester en 2017. En aquella intervención habló del llamado dopaje financiero y cuestionó que parte de la capacidad económica de algunos clubes procediera de recursos externos y de patrocinios cuya valoración consideraba alejada de la realidad del mercado.
Según su relato, aquellas declaraciones provocaron la respuesta pública del Manchester City, que calificó sus palabras de «ill-informed» y «pure fiction» y anunció que estudiaba emprender acciones legales contra él. Tebas afirmó que defender determinadas posiciones le ha acarreado amenazas, críticas y disgustos.
También repasó el expediente abierto por la UEFA. En febrero de 2020, el organismo sancionó al club inglés con dos temporadas fuera de sus competiciones y una multa de 30 millones de euros por graves infracciones de las reglas de control financiero, entre ellas cuestiones relacionadas con la presentación de determinados ingresos por patrocinio.
La sanción de la UEFA y el recurso ante el TAS
El Tribunal Arbitral del Deporte dejó sin efecto en julio de 2020 la exclusión europea. Tebas explicó que parte de las conductas se consideraron prescritas y que otras no quedaron suficientemente acreditadas con el estándar de prueba exigido. El TAS sí mantuvo el incumplimiento de la obligación de cooperación con la investigación de la UEFA y confirmó una sanción económica, aunque reducida a 10 millones de euros.
El presidente de LaLiga dijo no haber compartido aquella resolución y la calificó, en una cita literal, de «extraña». A su juicio, la decisión dañó la credibilidad del sistema europeo de control económico y dificultó la defensa de un principio: que todos los clubes compitan con las mismas reglas.
El procedimiento de la Premier League sigue abierto. Queda por conocer la sanción que pueda imponerse al Manchester City.