El excapitán de la selección española de baloncesto, Carlos Jiménez, compartió su profunda emoción tras el homenaje recibido por la Federación Española de Baloncesto (FEB) con motivo del 20 aniversario del Mundial de Japón 2006. Para él, la «felicidad» que su equipo generó a «tanta gente» es una «sensación incomparable», subrayando la importancia de la convivencia en el grupo como su «sello de autenticidad».
Recuerdos de un momento especial
Jiménez recordó con emoción las imágenes de la llegada a Plaza de Castilla, un momento que apenas había visto en vídeo y que considera muy especial. «Hemos visto la felicidad que estábamos generando y que estábamos haciendo disfrutar a tantísima gente, eso es una sensación incomparable», afirmó el exjugador tras el emotivo homenaje.
Emociones rescatadas del pasado
Al visualizar un vídeo que recopilaba los momentos más emotivos del Mundial de 2006, el exalero confesó que le invadieron «muchos sentimientos y recuerdos de forma atropellada». A pesar de que el grupo se había reunido en diversas ocasiones, esta fue la primera vez que todos coincidieron al mismo tiempo, algo que destacó como un hecho significativo.
Orgulloso de su legado
«Estoy muy orgulloso por haber formado parte de este gran grupo», expresó Jiménez. «El vínculo lo genera el grupo con la convivencia y esto es como un sello de autenticidad. Esto es para lo que estás luchando, lo que te une al representar a tu país y te hace lograr el éxito. El oro quedó marcado en nuestra memoria como si te hicieras un tatuaje que está dentro de ti y que te acompaña para siempre», añadió con un tono nostálgico.
Un nacimiento en tiempos de Mundial
El excapitán también compartió un momento personal, revelando que fue padre tres días antes de partir al Mundial. «Tuve la suerte de poder estar presente en su nacimiento, lo que me alivió bastante y me liberó para seguir formando parte de la selección», relató. «El Mundial no me lo quería perder y el destino me presentó la oportunidad de estar en el nacimiento. Así que no me voy a lamentar por perderme las primeras semanas de mi hijo. Lo importante era estar en el nacimiento y lo que vivimos en el Mundial de manera excepcional», concluyó el exjugador de Unicaja y Estudiantes.