La segunda semana del Tour de Francia 2026 comienza este martes 14 de julio, en un festivo para Francia, y se prevé que será una etapa de gran dureza. El esloveno Tadej Pogacar, del equipo UAE Team Emirates-XRG, se encuentra en una sólida posición al defender el maillot amarillo tras su destacada actuación en el Tourmalet. Esta semana, el pelotón enfrentará seis etapas, de las cuales dos son de alta montaña y presentan finales poco habituales, lo que pondrá a prueba a los ciclistas en su búsqueda por el podio en París.
Etapa inaugural tras el descanso
Después de una jornada de descanso el lunes en Cantal, la competencia regresa con una exigente etapa entre Aurillac y Le Lioran. Este recorrido en el Macizo Central abarca 166,6 kilómetros, con un desnivel acumulado cercano a los 3.800 metros y siete ascensiones puntuables, incluidas dos de primera categoría. Este día será ideal tanto para una fuga de calidad como para que los favoritos se midan si alguno decide endurecer la carrera, con pronósticos de calor intenso.
Etapas favorables para los velocistas
La siguiente fase ofrece un respiro relativo con dos etapas consecutivas que favorecen a los velocistas. La undécima jornada, que va de Vichy a Nevers, se perfila como un esprint masivo, ya que presenta pocas dificultades. En la duodécima etapa, que va desde el circuito de Magny-Cours hasta Chalon-sur-Saône, los hombres rápidos también tendrán la oportunidad de brillar, aunque la mayor acumulación de desnivel podría incentivar a los equipos de escapados a desafiar el control de los ‘sprinters’.
Desafíos en la decimotercera etapa
La decimotercera etapa, que une Dole y Belfort, romperá la monotonía antes del gran fin de semana. Con 205,8 kilómetros, es la única jornada de más de 200 kilómetros en este Tour y presenta un perfil ondulado que complicará el control del pelotón. La formación de la escapada podría tardar en formarse, pero el histórico Ballon d’Alsace, el primer gran puerto de la historia del Tour de Francia, con 8,9 kilómetros al 6,9 por ciento de pendiente media, podría ser el escenario ideal para seleccionar a los líderes antes del descenso hacia Belfort.
Etapas montañosas esperadas
El sábado se llevará a cabo una de las etapas más esperadas, que va de Mulhouse a Le Markstein Fellering. Los Vosgos serán protagonistas en esta jornada de 155,3 kilómetros y 3.800 metros de desnivel acumulado, que incluye ascensiones casi desde el inicio. Después de superar el Grand Ballon, se presentará una de las grandes novedades del Tour: la subida al Haag, una carretera forestal con 11,2 kilómetros al 7,3 por ciento que, debido a su dureza irregular, puede romper el grupo de favoritos antes de los últimos seis kilómetros hacia Le Markstein.
Conclusión del bloque montañoso
El segundo bloque montañoso culminará el domingo con una etapa de máxima exigencia que va de Champagnole al inédito Plateau de Solaison. Con cerca de 4.000 metros de desnivel y el paso previo por el exigente Col de la Croisette, que tiene cinco kilómetros al 11,2 por ciento, junto con la ascensión final al Plateau de Solaison, de 11,3 kilómetros al 9,1 por ciento de pendiente media, esta decimoquinta etapa se perfila como una de las grandes citas del Tour 2026. Será una oportunidad clave para que Pogacar intente afianzar su liderazgo o para que Jonas Vingegaard, del Team Visma | Lease a Bike, y otros aspirantes busquen una reacción antes de la última semana de competición.
Actualmente, Vingegaard se encuentra a 2:42 del maillot amarillo, mientras que el mexicano Isaac del Toro (UAE Team Emirates-XRG) ocupa la tercera posición y el español Juan Ayuso (Lidl-Trek) está quinto a 3:34. La clasificación general mantiene abiertas las luchas por el podio y las posiciones de honor, aunque los desafíos en Le Markstein y el Plateau de Solaison podrían definir el rumbo de un Tour que se adentra en su semana más exigente antes de llegar a los Alpes.