El exatleta ecuatoriano Jefferson Pérez, reconocido campeón olímpico de marcha en los Juegos de Atlanta 1996 y triple campeón del mundo, ha compartido su visión sobre el verdadero significado del éxito en el deporte. «Los grandes triunfos no son llegar a la meta, sino que alguien más quiera intentar hacerlo», afirmó, mientras discutía el futuro de la marcha, que se encuentra en un «proceso de tratar de tecnificarse y ser mucho más objetiva».
Jefferson Pérez como embajador del atletismo
Pérez, quien fue homenajeado durante el Gran Premio Internacional Madrid Marcha, expresó su gratitud al ser nombrado Embajador para América Latina de este evento. «Yo estuve 15 años distanciado del deporte, desde 2008 hasta 2023. De pronto me dicen: ‘Quiero invitarte a uno de los eventos más importantes del mundo del atletismo y queremos que seas embajador’. En ese momento no entendía muy bien el significado, y luego empecé a investigar y me sentí extremadamente honrado», compartió el deportista ante los medios.
Un escenario mítico para la marcha
El exatleta destacó la importancia de la Gran Vía madrileña como un lugar emblemático para la marcha, comparándolo con otros escenarios icónicos como el Coliseo de Roma y París. «Los dos primeros fueron en una ocasión, y aquí en Madrid se tiene la oportunidad, el privilegio y el regalo de esperarlo y añorarlo cada año», recordó.
La marcha y su proceso de tecnificación
Pérez también habló sobre los cambios necesarios para que la marcha continúe siendo un deporte olímpico. «Han existido circunstancias que en el deporte siempre van a ir cambiando. El taekwondo tuvo que cambiar, utilizando petos electrónicos para que se mantenga como olímpico; el karate dejó de ser olímpico porque es un poco subjetivo. La marcha está en este proceso de tratar de tecnificarse apropiadamente y ser mucho más objetiva», indicó.
Vínculos con España
Con una conexión personal fuerte con España, Pérez mencionó que su despedida del deporte tuvo lugar en Murcia en 2008 y que ha tenido la fortuna de estudiar en ciudades como Madrid y Salamanca. «Uno de mis rivales más difíciles fue Paco Fernández, hay muchos vínculos. Hay muchos ecuatorianos a los cuales España les ha abierto la puerta, les ha abierto el corazón para las oportunidades que necesitamos», afirmó.
Reflexiones sobre el éxito
El exatleta recordó momentos significativos de su carrera, como su victoria en Atlanta y el orgullo de ver a nuevas generaciones triunfar en el deporte. «Hoy vi a unos chicos de Colombia a los que conocí siendo unos niños y hoy son los protagonistas en este mundo. Antes me emocionaba cruzar la meta y hoy me emociono viendo a alguien más consagrándose campeón», reflexionó, añadiendo que «los grandes triunfos son lograr que alguien más quiera intentar hacerlo».
El futuro de la marcha en Ecuador y España
Finalmente, Pérez abordó las relaciones entre Ecuador y España, destacando la importancia del deporte en la amistad entre ambos países. «Nos unen lazos gigantescos de amistad, no solo la lengua, sino también el intercambio entre empresas y conocimientos. Esperamos poder reunirnos con Raúl Chapado, presidente de la Real Federación Española de Atletismo, para encontrar diálogos», concluyó.
Con la mirada puesta en los próximos Juegos Olímpicos que se celebrarán en Los Ángeles, Pérez expresó el deseo de Ecuador de ser un lugar de entrenamiento para los deportistas. «Estamos encantados en abrirles las puertas para que puedan hacer campamentos de entrenamiento, así como han recibido aquí a millones de ecuatorianos», finalizó.
