Este domingo, Vigo se despidió de la flota que participó en la 57ª edición de La Solitaire du Figaro Paprec, marcando el inicio de la segunda etapa de la regata con destino a Pornichet, en la costa atlántica de Francia. A pesar de la alerta amarilla por tormentas, la jornada estuvo caracterizada por un clima favorable.
Despedida de los regatistas en el puerto de Vigo
A partir de las 13.30 horas, los barcos comenzaron a abandonar la dársena de Portocultura, despidiéndose de la ciudad gallega. La vicepresidenta de la Deputación de Pontevedra, Luisa Sánchez, se encontraba presente en el pantalán para despedir personalmente a los regatistas, entre ellos el irlandés Tom Dolan, ganador de la primera etapa, quien expresó su agradecimiento por «el buen trabajo de la organización» durante su estancia en Vigo.
La experiencia de los regatistas en Vigo
Luisa Sánchez destacó la cercanía que se crea con los participantes: «Te familiarizas con ellos al verlos caminar por los pantalanes, te saludan y acabamos creando una mezcla muy divertida entre inglés, francés, castellano y gallego. Hemos estado viendo cómo afrontan una travesía tan dura, que los lleva al límite física y mentalmente, y terminan convirtiéndose en parte de la familia».
Compromiso institucional con el evento
La vicepresidenta también subrayó el compromiso de las instituciones con la continuidad de este evento en Vigo. «Nos preguntan si habrá una tercera edición y, por parte de la Deputación, estamos comprometidos porque creemos que Vigo y su puerto reúnen todas las condiciones para acoger este tipo de regatas», apuntó.
Inicio oficial de la segunda etapa
La segunda etapa de La Solitaire se inició puntualmente a las 16.00 horas, con la línea de salida ubicada frente a Punta Lagoa y un viento térmico del suroeste de aproximadamente 10 nudos, lo que proporcionó condiciones óptimas para que la flota abandonara la ría de Vigo navegando en ceñida.
Después de dejar atrás el muelle de Trasatlánticos, los barcos se dirigieron hacia la península del Morrazo, pasando posteriormente por el punto obligatorio a la altura de la isla de Toralla. Los participantes continuaron su ruta hacia la boca norte de la ría, saliendo entre Cabo Home y la isla norte de Cíes, Monteagudo, y comenzando así su travesía en mar abierto hacia Finisterre, con Alexis Thomas liderando a bordo del ‘Wings of the Ocean’.
Un evento que transforma a Vigo
De esta manera, concluyeron cuatro días en los que Vigo se consolidó como el epicentro de la vela oceánica internacional, ofreciendo una variada programación de actividades para el público, que incluyó conciertos, gastronomía y un ambiente náutico en el village de Portocultura.
La escala de La Solitaire du Figaro Paprec en Vigo fue posible gracias al apoyo de la Autoridad Portuaria de Vigo, la Deputación de Pontevedra y la Xunta de Galicia, a través de Turismo de Galicia y del programa Xacobeo 2027, reafirmando la apuesta de la ciudad y de Galicia por acoger grandes eventos náuticos internacionales.
