El entrenador del Rayo Vallecano, Iñigo Pérez, destacó la importancia de valorar el triunfo por 1-0 frente al Estrasburgo en la ida de las semifinales de la Conference League. En una rueda de prensa posterior al encuentro, Pérez subrayó que lo «justo y honesto» es reconocer la victoria sin buscar «peros», y señaló que un resultado más abultado podría haber influido en la percepción de lo sucedido en Atenas.
Reflexiones sobre el partido
«Cuando el equipo merece más y ganas 1-0, sabiendo que ellos en su casa van a exigirnos muchísimo, tiendes a lamentarte y a pensar que el resultado podría haber sido más amplio. Sin embargo, hay que recordar que hemos ganado en unas semifinales europeas», afirmó el técnico.
Pérez aseguró que su equipo realizó «una primera parte que tocaba, siendo serios en el tanteo», mientras que la segunda fue «extraordinaria». «Es justo y honesto darnos un poco de cariño como grupo y valorar esta victoria», añadió, reconociendo que podría haber habido más goles, pero que sería injusto no apreciar el esfuerzo del equipo en este contexto tan exigente.
Lecciones del pasado
El entrenador también recordó la derrota por 3-1 en Atenas durante los cuartos de final, que consideró una experiencia de aprendizaje. «Ya estamos en preaviso. Aunque el resultado puede parecer escaso, creo que un margen mayor nos habría proyectado más hacia lo que pasó en Atenas, y eso no me hubiera gustado», confesó.
La conexión con la afición
Iñigo Pérez describió como «irrepetible» la experiencia vivida con la afición del Rayo antes, durante y después del partido. «Lo guardaré para toda la vida. A medida que pasas tiempo en Vallecas y vives estos días, es más difícil saldar la deuda con la gente, que entrega su apoyo incondicional. Es muy especial, y he tenido un nudo en la garganta todo el día, que intento contener», expresó el técnico, satisfecho por haber logrado una victoria.
Enfoque hacia el futuro
Finalmente, Pérez instó a mantener la euforia bajo control y a centrarse en el próximo partido. «Hay que mandar esa euforia a una nube y recogerla después del Getafe; la Liga es nuestro nutriente para sobrevivir», advirtió. También destacó la actitud del vestuario, que se muestra feliz y respetuoso con su entrenador, y señaló que la perspectiva de su visión se valorará más con el tiempo, cuando todo se haya serenado.
