La Viceconsejería de Cultura y Deportes ha dado un paso importante al iniciar los trámites para declarar el Bordado de Punto Moruno de Caleruela y el Bordado Oropesano de Oropesa, ambos situados en la provincia de Toledo, como Bienes de Interés Cultural en la categoría de Bien Inmaterial. Esta información fue publicada en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha (DOCM) y recogida por Europa Press.
Iniciativa de la Junta de Comunidades
La Junta ha llevado a cabo un análisis detallado de la documentación presentada y ha decidido que es pertinente comenzar ambos procedimientos. En su declaración, la Viceconsejería resalta que el Patrimonio Cultural Inmaterial incluye las prácticas, representaciones, conocimientos y técnicas que las comunidades y grupos consideran parte esencial de su cultura.
Bordado de Punto Moruno de Caleruela
El Bordado de Punto Moruno de Caleruela forma parte de la tradición de bordados moriscos, representando una fusión de diversas corrientes estilísticas. La comunidad local ha preservado esta manifestación artística a lo largo de los siglos, convirtiéndose en un símbolo del patrimonio cultural de la localidad. Este bordado posee características únicas que están profundamente arraigadas en la historia de Caleruela.
Las fuentes históricas destacan la participación activa de toda la población en esta actividad, describiendo a Caleruela como un «pueblo de bordadoras y labranderas». Desde jóvenes, las mujeres han aprendido a bordar con destreza, lo que ha llevado a que su labor sea reconocida más allá de las fronteras provinciales.
La herencia que representa este bordado es inestimable, transmitiéndose de manera oral de generación en generación. Este legado no solo tiene un valor patrimonial, sino también emocional, ya que es considerado un símbolo de identidad que merece ser protegido y continuado como Bien de Interés Cultural.
Técnica y características del bordado
El Punto Moruno se caracteriza por su técnica de hilos contados, utilizando el punto cruzado con una estructura de dos caras, lo que significa que no tiene un lado derecho o revés. Originalmente, se realizaba en telas finas y suele ser monocromo, aunque a veces presenta combinaciones de colores. Los tonos más comunes son negro, rojo, carmín y verde, conservando elementos góticos y motivos renacentistas en su diseño.
A lo largo del tiempo, el bordado ha evolucionado, incorporando nuevos materiales y técnicas. De los antiguos tejidos más robustos se ha pasado a utilizar hilos de algodón mercerizado, lo que ha permitido la creación de bordados más ligeros a medida que avanzaba el siglo XX.
Bordado Oropesano
Por otro lado, el Bordado Oropesano ha sido reconocido dentro del contexto de los bordados populares españoles como una escuela particular que refleja la tradición castellana. Este bordado ha adquirido un valor patrimonial y estético significativo, siendo considerado un componente esencial de la identidad cultural de Oropesa. Su continuidad en la memoria colectiva de la comunidad le otorga un merecido reconocimiento como Bien de Interés Cultural.
Valor de la tradición oropesana
El Bordado Oropesano, con su rico trasfondo histórico y artístico, se basa en técnicas y estilos que han sido documentados en estudios previos sobre los bordados populares en España. Las piezas que aún se conservan en la tradición de Oropesa son testimonio del esfuerzo y dedicación de las bordadoras que las mantienen vivas. Esta herencia, transmitida de forma oral, representa un orgullo tanto para las mujeres que realizan esta labor como para la comunidad que la apoya.
