El reconocido escritor Arturo Pérez-Reverte ha dado a conocer este jueves la octava entrega de las aventuras del Capitán Alatriste, un personaje que, en esta ocasión, emprenderá un viaje hacia el París de los mosqueteros. La presentación tuvo lugar en el Paraninfo Envases de Cartón de la Universidad de Castilla-La Mancha, en el marco del Festival del Cine y la Palabra (CiBRA 2025).
Una presentación ante estudiantes
El evento reunió a un auditorio repleto de estudiantes de varios institutos, incluyendo el IES ‘Juanelo Turriano’, IES ‘Alfonso X’, IES ‘El Greco’, Colegio Mayol e IES ‘Universidad Laboral’. Durante su intervención, Pérez-Reverte describió al Capitán Alatriste como «un viejo amigo», reconociendo la evolución del personaje desde su primera novela, publicada en 1996.
Reflexiones sobre el personaje
«Un personaje es como un amigo con el que vives durante mucho tiempo», expresó el autor, quien explicó que al dedicar un año a la escritura de una novela, se desarrolla una gran afinidad con los personajes. «Cuando llevas ocho novelas con un personaje, la relación se vuelve muy íntima», añadió.
En respuesta a las preguntas de los estudiantes, el autor reflexionó sobre cómo Alatriste ha cambiado a lo largo de tres décadas de aventuras, destacando que su carácter ha adquirido una dimensión «más amarga». Este nuevo matiz, según Pérez-Reverte, se debe a los años de experiencia que han oscurecido y vuelto más silencioso al personaje.
La evolución de Íñigo Balboa
La transformación no se limita solo a Alatriste, ya que también Iñigo Balboa, el joven narrador de las historias, ha evolucionado. «Al principio, narraba de una forma inocente y con admiración. Ahora, lo hace desde una perspectiva más madura», explicó Pérez-Reverte, quien subrayó que Íñigo ahora percibe aspectos que antes le eran ajenos.
Un cambio personal como autor
El autor también reflexionó sobre su propia evolución a lo largo de los años. Admitió que su enfoque hacia la escritura ha cambiado: «Los primeros libros me hicieron más feliz», confesó, señalando que los abordaba con una «especie de inocencia». A pesar de considerarse un mejor escritor ahora, reconoció que extraña al autor ingenuo que era al inicio de su carrera.
La importancia de la cultura en el proceso creativo
Al ser cuestionado por los estudiantes sobre su proceso creativo, Pérez-Reverte enfatizó la necesidad de contar con un sólido bagaje cultural antes de embarcarse en la escritura. Esta formación, según él, no solo proviene de la lectura, sino de una variedad de experiencias. «Leer, ver películas, jugar a videojuegos, moverte y conocer el mundo de la ficción te permite comprender mejor», afirmó el autor, quien también se identificó como un jugador de videojuegos.
Consejos para la creación de personajes
En cuanto a la creación de personajes, Pérez-Reverte reconoció que no hay una fórmula mágica para captar la atención del público. Sin embargo, destacó que la originalidad y la capacidad de un personaje para revelar aspectos desconocidos son cruciales. «La clave para que un libro funcione es que el lector se sienta próximo al personaje», concluyó, subrayando la importancia de la proyección del lector en la obra.
