Este lunes, varias localidades de Castilla-La Mancha han conmemorado el XXIX aniversario del asesinato de Miguel Ángel Blanco con diversos actos que rinden homenaje a su memoria. Entre estas ciudades, Toledo y Ciudad Real han destacado por sus ceremonias, que han reunido a representantes de diferentes instituciones y la sociedad civil.
Acto en Toledo
En Toledo, la Plaza del Ayuntamiento se convirtió en el escenario de un emotivo homenaje al que asistieron autoridades nacionales, locales y provinciales. Durante el acto, se llevó a cabo la lectura de un manifiesto y una ofrenda de flores blancas en honor a Miguel Ángel Blanco.
El alcalde de Toledo, Carlos Velázquez, junto con la presidenta de la Diputación provincial, Conchi Cedillo, fue quien leyó el manifiesto que resaltó la importancia de recordar al joven asesinado. «Hoy, como cada año, miles de ciudadanos y decenas de municipios de toda España le recuerdan. El nombre de Miguel Ángel Blanco vuelve a sonar en plazas y ayuntamientos de toda España. Y este acto nos recuerda que somos una sociedad que no olvida, que no se rinde, que sabe que la libertad tiene un precio que otros pagaron», afirmó Velázquez.
El manifiesto también hizo referencia a EH Bildu, describiéndolo como «heredero político de quienes mataron a Miguel Ángel Blanco», y cuestionó su falta de condena hacia el asesinato y otros crímenes. «Un partido que impulsa la mayoría de los homenajes a presos de ETA cada verano en las fiestas del País Vasco y Navarra. Homenajes a los asesinos, impunidad para sus crímenes, silencio ante las víctimas. Esa es la realidad que vivimos 29 años después», reza el documento.
El alcalde enfatizó la importancia de que los jóvenes conozcan la figura de Miguel Ángel Blanco y las repercusiones de su muerte, además de alabar el trabajo de las fuerzas de seguridad para poner fin a la banda terrorista ETA.
Uso partidista del acto
Por su parte, el delegado del Gobierno lamentó el uso partidista de la ceremonia y destacó que «en el terrorismo no se puede hacer política de una parte de la sociedad contra otra». Hizo un llamado a la unidad contra el terrorismo y recordó que «ETA no es un problema de partidos, es un problema que la sociedad española supo resolver», mencionando a los más de dos millones y medio de manifestantes que en su momento representaron una diversidad de creencias y políticas.
El delegado también recordó a las 853 víctimas de ETA, de las cuales 182 eran policías nacionales y 243 guardias civiles, resaltando que la banda terrorista fue desmantelada gracias a los esfuerzos de las fuerzas de seguridad y a las políticas de Alfredo Pérez Rubalcaba y José Luis Rodríguez Zapatero en 2011.
Homenaje en Ciudad Real
En Ciudad Real, el homenaje institucional se celebró en la Sala de Exposiciones de la Casa Consistorial, con la presencia del alcalde Francisco Cañizares, miembros de la corporación municipal, así como representantes de las fuerzas de seguridad y de la sociedad civil. Cañizares subrayó la importancia de que los jóvenes recuerden a Miguel Ángel Blanco y las circunstancias de su muerte, afirmando que «recordar y tener memoria es fundamental para actuar en consecuencia y para tomar buenas decisiones».
El alcalde también hizo hincapié en la necesidad de no permitir el «blanqueamiento de aquellos que dañaron a tantos compatriotas y que intentaron vencer a la democracia por la fuerza». Tras un minuto de silencio y la lectura del manifiesto elaborado por la Fundación Miguel Ángel Blanco, los asistentes dejaron sus huellas en un mural como símbolo de su compromiso con la memoria del homenajeado.
Encuentro intergeneracional
Además, se llevó a cabo un encuentro intergeneracional entre jóvenes y periodistas, con el objetivo de promover la transmisión de la memoria de Miguel Ángel Blanco como un compromiso hacia la libertad, la democracia y las nuevas generaciones.
Compromiso contra el terrorismo
El subdelegado del Gobierno en Ciudad Real, David Broceño, agradeció al Ayuntamiento la realización de este acto y reafirmó el compromiso del Gobierno de España con las víctimas del terrorismo y la defensa de los valores democráticos. «Frente al terrorismo, ayer, hoy y siempre, no puede haber ni un paso atrás», afirmó Broceño, quien también destacó que «recordar no es quedarse anclado en el pasado; recordar es proteger el futuro».
El legado de Miguel Ángel Blanco sigue siendo un referente para la sociedad española, representando a todas las víctimas del terrorismo y la lucha por la libertad y la democracia.
