La portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha, Esther Padilla, ha resaltado la urgencia de implementar las nuevas normativas sobre la explotación del trasvase Tajo-Segura, haciendo hincapié en que no se debe permitir un uso excesivo del agua en el Levante mientras se restringe la capacidad de los regantes y agricultores de la región.
Defensa de los intereses de Castilla-La Mancha
Padilla se pronunció en estos términos durante una rueda de prensa, en respuesta a preguntas de los medios sobre el recurso presentado por el Gobierno regional debido a la falta de avances en la garantía de los caudales ecológicos del río Tajo.
La portavoz destacó que el Ejecutivo autonómico continúa «sin tener noticias» respecto al recurso, y reafirmó la postura de Castilla-La Mancha en la defensa de sus intereses, así como de la agricultura y la biodiversidad. «Nosotros defendemos los intereses de Castilla-La Mancha, agricultores, ganaderos, del campo, y del desarrollo y las garantías de la biodiversidad de nuestros espacios», afirmó Padilla, subrayando la claridad de la posición del Gobierno regional en este asunto.
Modificación de las reglas de explotación
Padilla argumentó que una modificación en las reglas de explotación podría facilitar una gestión más equilibrada del agua. «Creo que con la modificación de las reglas de explotación estaremos avanzando mucho, porque seguramente ayudaría a concienciarse de cómo hay que trabajar con el agua», declaró.
En este sentido, la portavoz criticó la actual distribución de recursos hídricos, enfocándose en el uso del agua en el Levante. «Lo que no puede ser es que a algunos les permitan regar a mansalva, como es el caso del Levante, y por otro se quiera limitar la capacidad de nuestros agricultores y regantes», advirtió.
Posición del Gobierno de García-Page
El Gobierno de Emiliano García-Page sostiene que para asegurar el cumplimiento de los caudales ecológicos del Tajo es imperativo adaptar las reglas del trasvase Tajo-Segura. Desde la perspectiva del Ejecutivo regional, esta modificación es crucial para equilibrar la recuperación ambiental del río con las necesidades de la cuenca cedente y del sector primario en Castilla-La Mancha.
