La reforma del Estatuto de Autonomía de Castilla-La Mancha ya no seguirá en tramitación en el Congreso después de que el pleno de las Cortes regionales aprobara su retirada. La propuesta salió adelante con los votos de PSOE y Vox, mientras que el PP votó en contra.
El texto había sido presentado por siete diputados del Grupo Socialista. El PSOE sostiene que el acuerdo alcanzado sobre la reforma corre el riesgo de ser modificado por el entendimiento entre PP y Vox en Madrid.
El PSOE quiere preservar el acuerdo alcanzado
La portavoz socialista, Ana Isabel Abengózar, defendió la retirada porque su grupo considera que el PP ha cambiado de posición respecto al texto que había pactado con el PSOE. Según explicó, la propuesta contemplaba una horquilla de entre 25 y 55 escaños y dejaba para después de las elecciones de 2027 la reforma electoral necesaria.
Abengózar reprochó al presidente regional del PP, Paco Núñez, que respaldara inicialmente el documento y después aceptara modificarlo. «Queremos que el diálogo siga siendo posible, pero un diálogo serio necesita interlocutores capaces de sostener su palabra», afirmó.
La dirigente socialista admitió que la retirada aplaza una reforma que su grupo considera necesaria. También aseguró que el PSOE mantiene su apuesta por el acuerdo y trabajará para que pueda volver a tramitarse con garantías de respeto a lo pactado.
Vox celebra la retirada y el PP promete otro Estatuto
El portavoz de Vox, David Moreno, calificó la decisión de «buena noticia». Su grupo sostiene que la reforma tenía como objetivo aumentar el número de diputados con 22 nuevos parlamentarios y defendió que Castilla-La Mancha necesita prioridad nacional, desregulación y rebajas fiscales.
Carolina Agudo, en nombre del PP, acusó al PSOE de retirar el texto y calificó la decisión como el fracaso de la legislatura de Emiliano García-Page. Aseguró que su partido seguirá defendiendo una reforma estatutaria y avanzó que Castilla-La Mancha tendrá «un nuevo Estatuto para un nuevo tiempo» cuando el PP gobierne la región.