Los establecimientos hoteleros de Castilla-La Mancha contabilizaron en julio 340.617 pernoctaciones, un 6,7% menos que en el mismo mes del año anterior, según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE). La ocupación por plazas quedó en el 33,09% y los hoteles dieron trabajo a 3.367 personas.
El retroceso también se reflejó en la llegada de viajeros. La región recibió 184.864 turistas, un 9,66% menos en términos interanuales. De ellos, 151.217 residían en España y 33.646 procedían del extranjero.
Las pernoctaciones hoteleras caen entre residentes y extranjeros
Los clientes residentes en España realizaron 279.330 estancias, el 82,01% del total, mientras que los visitantes internacionales sumaron 61.287, equivalentes al 17,99%. En comparación con el año anterior, el número de viajeros nacionales bajó un 9,8% y el de extranjeros, un 9,3%.
La tarifa media diaria por habitación se situó en 71,96 euros, con una variación interanual negativa del 0,1%. El texto difundido con los datos del INE también recoge una subida general de los precios del 3,74% en Castilla-La Mancha.
Castilla-La Mancha se sitúa entre las regiones con menor ocupación
La comunidad registró el menor grado de ocupación por plazas entre las autonomías citadas en la estadística, con un 33,09%. Baleares encabezó la clasificación, con un 87,37%, seguida de Canarias, con un 77,64%, y Cataluña, con un 74,32%.
En el conjunto de España, los hoteles reunieron 44,8 millones de pernoctaciones en julio, un 0,3% más que un año antes. El avance procedió de los turistas extranjeros, cuyas estancias crecieron un 1,1%, mientras que las de los residentes españoles descendieron un 1,1%.
Los hoteles españoles elevan sus ingresos por habitación
La evolución nacional fue más favorable para los precios y la facturación. El Índice de Precios Hoteleros aumentó un 5,9% en julio, mientras que los establecimientos ingresaron una media de 156,8 euros por habitación ocupada, un 6,8% más. El ingreso medio por habitación disponible alcanzó los 119,3 euros, con un crecimiento del 6,6%.
En los siete primeros meses del año, las pernoctaciones hoteleras en España acumularon un incremento del 1,5%. Andalucía, Cataluña y la Comunidad Valenciana concentraron la mayor parte de las estancias de los viajeros españoles; entre los internacionales, los destinos preferidos fueron Baleares, Cataluña y Canarias.