José Mourinho volverá este sábado a dirigir un partido oficial del Real Madrid, 13 años después de su anterior etapa, en el estreno de LaLiga EA Sports ante el RCD Espanyol. El técnico portugués aseguró que afronta el encuentro con confianza y una «adrenalina positiva», no con presión.
El entrenador madridista también confirmó que Endrick no estará disponible por «una pequeña cosa muscular» y que Aurélien Tchouaméni todavía necesita acelerar su recuperación. Mario Rivas, Jorge Cestero y Alexis Ciria completarán el banquillo como representantes de la cantera.
Mourinho Real Madrid: un estreno con bajas y exigencia
La preparación ha mezclado situaciones distintas dentro de la plantilla. Algunos futbolistas acumulan 36 entrenamientos y seis partidos, mientras que otros apenas han realizado cinco sesiones y participado en parte de un encuentro. Mourinho reconoció que habría preferido disponer de una semana más, aunque dejó claro que el equipo está «cansado de amistosos» y quiere competir en partidos oficiales.
Su prioridad pasa por construir un bloque comprometido. El técnico reclamó que el equipo defienda con once jugadores y avisó de que las frustraciones aparecerán, tanto por los resultados como por las decisiones que afectan a quienes no entren en el once inicial.
El técnico pide compromiso a todo el vestuario
Mourinho recogió las palabras de Yan Diomande, quien dijo estar preparado para «morir» por él, y trasladó esa disposición al conjunto de la plantilla. Explicó que él está disponible para «morir por mi grupo, por el Real Madrid» y valoró la unión que observa en sus jugadores.
También restó importancia al episodio protagonizado por Fede Valverde y Tchouaméni la temporada anterior. Según explicó, ha decidido empezar desde cero y no ha percibido tensión entre ambos. La relación que ha visto entre los dos, añadió, refleja normalidad.
El portugués se mostró satisfecho con la actitud de los capitanes, aunque señaló que todavía están conociendo su manera de trabajar. Sobre Vinícius Júnior, celebró su continuidad en el club y apuntó que el brasileño está cómodo con la preparación táctica y centrado en ganar.
Un once abierto para Mbappé, Bellingham y Vinícius
El nuevo entrenador tendrá que encajar a Kylian Mbappé, Jude Bellingham y Vinícius, tres futbolistas que, en su opinión, quieren compartir equipo con jugadores del máximo nivel. Mourinho admitió que esa combinación puede complicar el trabajo táctico, aunque defendió que el actual Real Madrid ya es su equipo, «para bien y para mal».
No quiso revelar la alineación frente al Espanyol. Bromeó con los periodistas sobre quién tendría «mejores contactos» y explicó que los jugadores ya conocen la decisión. También avanzó que mantendrá abierta la competencia por los puestos, porque no considera posible que un futbolista dispute 60 partidos mientras otro apenas tenga diez.