El presidente del Partido Popular (PP) en Castilla-La Mancha, Paco Núñez, ha reafirmado su compromiso de cumplir «en su integridad» el Pacto Regional del Agua si logra asumir la presidencia de la comunidad autónoma. En este contexto, Núñez ha criticado la gestión hídrica del Gobierno de Emiliano García-Page.
Críticas a la política hídrica del gobierno actual
Durante un desayuno informativo titulado ‘Soberanía alimentaria: el desafío inapelable de la agricultura y ganadería del siglo XXI’, organizado por La Tribuna, el líder del PP destacó que el agua ha sido uno de los temas más controvertidos en la región en los últimos años. A pesar de ello, afirmó que «11 años después del actual gobierno», los agricultores y ganaderos «tienen menos agua».
Núñez subrayó que «hoy, 11 años después, los agricultores y ganaderos ven con pesar cómo el agua acaba en manos de Portugal, mientras que el agua de nuestros ríos no puede ser utilizada en nuestra comunidad autónoma».
Compromisos del PP para la gestión del agua
El presidente del PP en Castilla-La Mancha ha asegurado que, de llegar a la presidencia, su partido cumplirá el Pacto Regional por el Agua «en su integridad». Este acuerdo fue establecido por 50 colectivos, incluyendo entidades hídricas y partidos políticos, y considera fundamental su cumplimiento.
Auditoría hídrica y planificación de infraestructuras
Como parte de su plan, Núñez ha prometido implementar una auditoría hídrica en la región para determinar la cantidad de agua disponible y elaborar un mapa de necesidades que identifique cuánta agua se requiere tanto para el consumo humano como, especialmente, para la agricultura, la ganadería y el desarrollo industrial.
Además, se compromete a desarrollar una planificación de infraestructuras hídricas que mejore la rentabilidad de los agricultores y ganaderos en relación al uso del agua.
Exigencias para la gestión del agua
En otro orden de cosas, Núñez ha manifestado su intención de exigir la ampliación de la directiva Marco del Agua para evitar el cierre de pozos en La Mancha, así como iniciar procesos de regularización de las aguas prioritarias. También se garantizará la prioridad de la cuenca cedente, exigiendo que «no salga una sola gota de agua» de Castilla-La Mancha hasta que se satisfagan las necesidades hídricas de la región.
El líder del PP también se comprometió a trabajar para recuperar los fondos europeos que no se han invertido en materia hídrica.
Visión para el futuro de la gestión del agua
«Vamos a olvidarnos del uso del agua como un elemento electoral partidista y de confrontación», prometió Núñez, quien aspira a que el agua sea utilizada como una herramienta para el crecimiento, la rentabilidad en las explotaciones agrícolas y ganaderas, y para asegurar que Castilla-La Mancha ocupe el lugar que le corresponde.
Por último, Núñez advirtió que la política de agua del actual gobierno de Page «ha fracasado» y está «absolutamente convencido» de que, si el PP llega al gobierno dentro de un año, revertirán esta situación, ya que tienen clara su posición al respecto.
