Las tensiones entre Irán y Estados Unidos se han intensificado en el marco del Mundial de Fútbol, tras las declaraciones de las autoridades iraníes sobre el trato que reciben los visitantes en el país anfitrión. Este miércoles, el portavoz del Ministerio de Exteriores de Irán, Esmaeil Baqaei, expresó su preocupación por el uso del evento deportivo como un medio para discriminar a otras naciones.
Irán denuncia humillaciones en el Mundial de Fútbol
Baqaei afirmó en un mensaje en redes sociales que «el Mundial de Fútbol está concebido como una celebración global del fútbol, no como una oportunidad para humillar y discriminar a otras naciones». El portavoz destacó que el fútbol debería ser una plataforma para «la sana competencia y para acercar a las naciones», y no un pretexto para reavivar viejos rencores.
Contraste entre el trato en Estados Unidos y México
El portavoz iraní contrastó el «trato inapropiado e irrespetuoso» que se da a jugadores, árbitros e invitados en Estados Unidos con la «cálida y cortés bienvenida» que México ofrece a los equipos de fútbol. Baqaei subrayó que la calidad del trato a los visitantes es fundamental para evaluar a un país anfitrión, más allá de sus instalaciones deportivas o su política.
Advertencias sobre la selección iraní
Este mensaje se produce en un contexto de fricciones más amplias entre ambos países. Irán ha advertido que su selección abandonará la competición si se producen protestas en los estadios contra los líderes de la República Islámica. Además, el equipo iraní ha trasladado su campamento base de Arizona a Tijuana, México, y viajará a Estados Unidos solo el día de sus partidos.
Situación del árbitro somalí
La polémica se agrava con la situación del árbitro somalí Omar Artan, quien ha sido denegado el ingreso a Estados Unidos, donde se esperaba que dirigiera partidos durante la Copa Mundial de Fútbol que comienza este jueves en Estados Unidos, México y Canadá.
