La formación en altas capacidades desarrollada durante el curso 2025-2026 pretende mejorar la preparación de los centros y del profesorado para reconocer a este alumnado y ofrecerle después una respuesta educativa adecuada.
Formación para identificar al alumnado con altas capacidades
El propósito de estas acciones es que los equipos educativos puedan detectar mejor a los estudiantes con altas capacidades. La segunda parte del proceso pasa por ajustar la atención que reciben para favorecer el desarrollo de su potencial.
La propuesta forma parte de una línea de trabajo más amplia centrada en la inclusión y en la reducción de las desigualdades educativas. El texto no detalla cuántas personas han participado en las formaciones específicas sobre altas capacidades.
Otras actuaciones para mejorar la inclusión educativa
Junto a esta iniciativa, 500 docentes han recibido formación para mejorar la competencia lectora. También se han registrado más de 400 participantes en las jornadas relacionadas con PROA+ PISE+.
Las actuaciones incluyen la creación de una red regional de formadores en prácticas restaurativas. A ellas se suman recursos y estructuras específicos para reforzar la atención al talento.
Personalización del aprendizaje y atención al alumnado vulnerable
El conjunto de medidas incorpora formación orientada a personalizar el aprendizaje. También contempla una respuesta educativa dirigida al alumnado vulnerable, dentro de la misma línea de mejora de la inclusión.
Las acciones descritas se han desarrollado durante el curso 2025-2026 y combinan la detección de necesidades educativas con la preparación de respuestas ajustadas a cada perfil.