El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha reconocido este martes que no es optimista sobre la celebración de la final del Mundial 2030 en la capital. Si finalmente no se disputa allí, considera que «debe haber responsabilidades», según sus declaraciones.
La final del Mundial 2030 enfrenta a Madrid y Casablanca
Martínez-Almeida ha atribuido sus dudas a la posición de Marruecos. El rey Mohamed VI, ha explicado, estaría actuando en el ámbito político e institucional para que Casablanca acoja el partido decisivo, algo que considera legítimo por parte del país magrebí.
El regidor madrileño ha asegurado que no tiene «ninguna prueba, ni evidencia de que el Gobierno de España se esté moviendo en ese mismo sentido». También ha lamentado que el Ayuntamiento no haya recibido información sobre ninguna actuación del Ejecutivo.
Según ha señalado, tampoco mantiene «ningún contacto» con el Gobierno de España por este asunto. A su juicio, sería «increíble» que la final no se celebrase en Madrid, aunque ha admitido que no tiene motivos para pensar que el Ejecutivo vaya a defender la candidatura de la capital para ese encuentro.
Un proyecto que ha generado dudas
El alcalde ha recordado que el Mundial fue impulsado inicialmente por España y Portugal, antes de la incorporación de Marruecos. Después, ha añadido, se decidió disputar tres partidos en Paraguay, Uruguay y Argentina por el aniversario del torneo en 2030.
Martínez-Almeida ha lamentado que estos cambios hayan sembrado dudas entre los españoles sobre la competición. Si Madrid no acoge la final, ha planteado que habría que replantearse incluso la celebración del Mundial, aunque ha precisado que no le corresponde tomar esa decisión.