Este jueves, el pleno de las Cortes de Castilla-La Mancha se centró en el debate sobre la situación del lobo en la región, un tema que ha generado diversas posturas entre los grupos parlamentarios. Mientras Vox instó al Gobierno de España a desarrollar y llevar a cabo un Plan Nacional del Lobo, el Partido Popular (PP) solicitó ayuda específica para los ganaderos que conviven con esta especie en la comunidad. Por su parte, el PSOE advirtió que lo que se necesita no es «ruido», sino una «posición responsable» respecto a la problemática del lobo.
Posturas encontradas sobre el lobo
David Moreno, representante del Grupo Parlamentario Vox, destacó que el problema de los ataques del lobo «sigue sin resolverse» y, en lugar de mejorar, se agrava cada año. Según sus palabras, la población de lobos en España se estima entre 3.000 y 3.500 ejemplares, con una expansión hacia el sur peninsular que ha llegado a afectar a regiones donde antes no se registraban ataques a la ganadería, como es el caso de Castilla-La Mancha.
Moreno recordó que «hace unos años no había constancia de una presencia estable del lobo en nuestra región», pero actualmente varias manadas están asentadas, lo que ha resultado en un aumento de ataques y un incremento en el número de reses muertas. «Antes se hablaba de ejemplares aislados, pero hoy hablamos de presencia consolidada en la Sierra Norte de Guadalajara, extendida también al norte de Toledo y en el Valle del Tiétar», afirmó, subrayando que estos hechos son motivo de seria preocupación.
Asimismo, acusó al PSOE de convertir al ganadero en «sospechoso» y al lobo en «intocable», cuestionando la responsabilidad del Gobierno de Emiliano García-Page en dejar a los ganaderos a su suerte. «No podemos seguir obligando al ganadero a pagar las consecuencias de una política fracasada», añadió. Por ello, Vox ha solicitado un Plan Nacional del Lobo que permita el control poblacional y cinegético de la especie en todo el país, instando a poner fin a la expansión del lobo en Castilla-La Mancha.
El PP solicita ayuda para ganaderos
Desde el PP, la diputada Lola Merino afirmó que el lobo sigue en un proceso de expansión territorial y crecimiento poblacional. Criticó la postura del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, que, según ella, «parece decidido a ignorar unos datos que no encajan con su relato». Merino enfatizó que «no estamos hablando de matar lobos», sino de entender la difícil situación que enfrentan los ganaderos.
La diputada subrayó que los ganaderos viven en constante incertidumbre y ansiedad por los posibles ataques a sus rebaños. «Ahora toca proteger a nuestros ganaderos», insistió, solicitando no solo indemnizaciones, sino también una ayuda específica para aquellos que crían ganado vacuno y ovino en la Sierra Norte de Guadalajara, zona donde se concentra la población de lobos. «Es necesario proporcionar una ayuda específica para quienes conviven con el lobo», destacó, mostrando confianza en que el Gobierno regional actuará al respecto.
Merino advirtió que «no habrá espacios naturales bien conservados si se carga a quienes los gestionan», y remarcó que el mayor enemigo de la biodiversidad no es el agricultor o el ganadero, sino el abandono del territorio.
El PSOE defiende su gestión
En respuesta, el diputado del PSOE Francisco José Barato defendió las acciones del Gobierno regional, asegurando que «verdaderamente está comprometido» con un problema que es «complejo» y que requiere un enfoque equilibrado. Barato criticó a la oposición, afirmando que solo genera «ruido» que no ayuda a los ganaderos. Expresó su preocupación por aquellos que sufren ataques de lobos, pero también hizo un llamado a no caer en la narrativa que propone Vox.
