El Consejo de Gobierno de Castilla-La Mancha ha dado luz verde a una inversión de 5,4 millones de euros destinada a la implantación y mantenimiento de las marcas viales en la red autonómica de carreteras. Esta importante actuación permitirá renovar más de 3.400 kilómetros, lo que representa el 37 por ciento de la totalidad de la red regional de carreteras.
Compromiso con la seguridad vial
Esther Padilla, portavoz del Ejecutivo autonómico, ha destacado la relevancia de esta medida para asegurar la seguridad vial y el correcto funcionamiento de las comunicaciones en la región. Según Padilla, las marcas viales son esenciales, ya que son las líneas que guían a los conductores, ayudándoles a mantenerse en su carril, a saber cuándo es seguro adelantar y son especialmente importantes en condiciones de baja visibilidad, como por la noche o con lluvia.
Impacto en la vida de los ciudadanos
Padilla ha enfatizado que detrás de cada uno de los 3.400 kilómetros que se renovarán está la vida de cientos de miles de personas, incluyendo trabajadores que viajan diariamente, transportistas, familias y servicios de emergencia. Por ello, ha subrayado que la renovación de esta señalización está directamente relacionada con la seguridad de todos.
Desarrollo de la actuación en toda la región
La actuación se llevará a cabo en las cinco provincias de Castilla-La Mancha, con un lote específico para cada una de ellas. De este modo, el Gobierno regional asegura que la mejora se distribuye equitativamente por todo el territorio, evitando que se concentre únicamente en ciertos puntos de la red, tal y como ha destacado Padilla.
Planificación técnica y ejecución del proyecto
Este proyecto ha sido planificado a partir de criterios técnicos, lo que incluye una evaluación del estado actual de la señalización existente. El contrato permitirá sistematizar la evaluación de las marcas viales, realizar ensayos previos y durante la ejecución, actualizar la base de datos existente y priorizar las intervenciones de manera más eficiente. Entre las labores que se llevarán a cabo se encuentran el pintado y repintado de marcas viales, el uso de pinturas texturizadas en ciertos tramos, así como las tareas de limpieza, barrido, fresado y otras modificaciones en la señalización vertical asociadas a la regulación de adelantamientos y balizamiento.
Plazos de ejecución y objetivos del plan
El plazo inicial para la ejecución de esta actuación será de 36 meses, aunque existe la posibilidad de prórroga antes de su finalización, sin que el contrato total pueda extenderse más allá de los 60 meses. Esto permitirá que la red de carreteras se mantenga en óptimas condiciones a largo plazo, según ha afirmado Padilla.
Finalmente, la portavoz ha contextualizado esta medida dentro del compromiso del Gobierno regional con el III Plan Regional de Carreteras de Castilla-La Mancha, una estrategia de la Junta para gestionar, conservar y mejorar una red viaria que supera los 9.000 kilómetros. Este plan tiene como objetivos fundamentales mejorar la seguridad vial y garantizar la accesibilidad en toda la región.
