La selección española de hockey hierba perdió este domingo por 0-1 ante Alemania en la final del Mundial, disputada en la localidad belga de Wavre. El equipo dirigido por Max Caldas se queda con la plata tras encajar el único gol del encuentro en el minuto 44.
España compitió por el título en el Belfius Hockey Arena, dentro de un campeonato celebrado en Bélgica y Países Bajos. El resultado frustró su tercer intento de conquistar el oro, aunque el combinado nacional suma ya su cuarta medalla mundialista.
La selección española de hockey hierba buscó el empate hasta el final
Alemania dispuso de la primera ocasión clara apenas minuto y medio después del inicio, pero Luis Calzado desvió el lanzamiento de penalti-córner. España respondió con presión y dificultó la salida de la selección germana, vigente campeona mundial y subcampeona olímpica.
Marc Reyné generó el primer penalti-córner español tras ganar la línea de fondo, aunque la defensa alemana resolvió la acción. El primer cuarto terminó sin goles y con el conjunto de Max Caldas recuperando balones, pero sin traducir ese trabajo en ocasiones suficientes.
Antes del descanso, Borja Lacalle puso a prueba al guardameta rival con un lanzamiento escorado. Poco después, Jean-Paul Danneberg también tuvo que intervenir ante un potente disparo de Chefo Basterra.
Un rebote adelantó a Alemania en el tercer cuarto
España mantuvo la iniciativa durante el comienzo de la segunda mitad. Basterra y Pol Cabré llevaron peligro en una acción de penalti-córner que no terminó en gol, mientras Alemania permanecía replegada.
El marcador se rompió en el minuto 44. Michel Struthoff aprovechó una pelota suelta tras un rebote y envió la bola al fondo de la portería para poner el 0-1. Lacalle provocó después otro penalti-córner, pero la selección española tampoco encontró premio en esa jugada.
Cuarta medalla mundialista para los RedSticks
El último cuarto mantuvo la tensión bajo las porterías. Calzado y Danneberg intercambiaron intervenciones mientras España insistía en busca del empate, pero Alemania conservó su ventaja hasta el pitido final.
La plata se suma a las obtenidas por España en las finales de 1971 y 1998, además del bronce logrado en Mönchengladbach en 2006. Alemania, por su parte, alcanzó su cuarto título mundial e igualó a Pakistán como la selección masculina más laureada de la competición.