La selección española de baloncesto perdió este viernes por 89-95 frente a Portugal en el Príncipe Felipe de Zaragoza, dentro de la fase de clasificación para el Mundial. Chus Mateo admitió que el equipo todavía necesita rodaje y que su preparación física no es homogénea.
El técnico explicó que España no logró sostener el plan de juego durante el encuentro. Portugal aprovechó las pérdidas, dominó el rebote defensivo y mostró mayor continuidad, mientras el conjunto español atravesó varios tramos de irregularidad.
La selección española de baloncesto acusa la falta de cohesión
Mateo vinculó los altibajos a la dificultad de construir un grupo durante las ventanas internacionales. La composición del equipo cambia en cada convocatoria y los jugadores llegan con estados de forma distintos, en buena medida porque la temporada se encuentra todavía en una fase inicial.
Portugal, según su análisis, partía con una ventaja colectiva: sus jugadores veteranos llevan compartiendo las distintas ventanas y mantienen una base muy parecida a la del curso anterior. España, en cambio, debe incorporar conceptos y automatismos con menos tiempo de trabajo.
“Nos faltan horas de vuelo y las iremos cogiendo”, afirmó Chus Mateo en rueda de prensa.
El seleccionador también puso el foco en el apartado físico. A su juicio, las condiciones de los jugadores no son todavía las más adecuadas para afrontar partidos de la importancia de los clasificatorios mundialistas. “El tema físico también es importante”, señaló.
España prepara ya el siguiente partido contra Grecia
El entrenador madrileño rechazó buscar excusas después de la derrota y reclamó asumir las dificultades para corregirlas. España, dijo, ganó pocas disputas durante el choque y no tuvo suficiente energía en los momentos determinantes.
Mateo valoró el rendimiento de Álvaro Cárdenas, aunque reconoció que su preocupación principal está en el funcionamiento general del conjunto. La selección deberá preparar ahora su próximo compromiso frente a Grecia y extraer conclusiones de lo ocurrido ante Portugal.
Darío Brizuela coincidió con el diagnóstico del técnico. El jugador descartó definir lo sucedido como ansiedad y relacionó los peores minutos con el dominio portugués en el rebote y las pérdidas de balón, que dieron confianza al rival.
“No hemos hecho un buen partido”, apuntó Brizuela.