El partido de rugby España-Brasil, correspondiente a la última jornada de la WXV Global Series Challenger, quedó cancelado este sábado después de que se activara el protocolo por calor extremo en el Kai Tak Youth Sports Ground de Hong Kong.
World Rugby aplazó inicialmente los dos primeros encuentros de la jornada tras comprobar que el índice de estrés por calor superaba los límites de seguridad para la salud de las deportistas. La reorganización del calendario retrasó la programación y dejó sin margen horario el choque entre España y Brasil.
El rugby España-Brasil no encuentra hueco en el calendario
La disputa a una hora más tardía tampoco era posible por las normas locales sobre contaminación acústica que afectan al recinto durante la noche. La Federación Española de Rugby explicó que la acumulación de retrasos hizo inviable mantener el encuentro.
Antes de esa decisión, las selecciones de Países Bajos y Fiyi llegaron a saltar al campo y formar para escuchar los himnos. El médico oficial del partido determinó después el aplazamiento al revisar los valores registrados.
Dos puntos para cada selección
La normativa del torneo establece que, cuando un encuentro se cancela por fuerza mayor o por condiciones meteorológicas, cada equipo recibe dos puntos en la clasificación. Al no haberse jugado el duelo, el resultado tampoco modificará el ranking mundial de World Rugby.
La federación española y la internacional analizarán ahora las consecuencias deportivas, logísticas y de preparación para el combinado nacional, además de estudiar posibles compensaciones. Según FERugby, la suspensión priva a las ‘Leonas’ de minutos de competición de alto nivel relevantes para su proyecto de Alto Rendimiento y la clasificación para la próxima Copa del Mundo.
La selección española regresará este domingo y viajará a Sevilla para preparar su siguiente compromiso, frente a Sudáfrica, previsto para el domingo 4 de octubre a las 12.00 horas en las Instalaciones Deportivas La Cartuja.