La rider española Núria Castán ha expresado su satisfacción al conocer que el Freeride formará parte del programa de los Juegos Olímpicos de Invierno que se celebrarán en los Alpes Franceses en 2030. Tras 15 años de dedicación y esfuerzo en este deporte, Castán espera que este debut olímpico sirva de inspiración para las nuevas generaciones de deportistas.
La evolución del Freeride hacia los Juegos Olímpicos
En una entrevista concedida a Europa Press, la deportista catalana, que ha competido durante 15 años, recordó: «Desde la primera competición que crearon, nunca imaginé que el Freeride se integraría en la Federación Española en 2023. Para mí, unos Juegos parecían imposibles». Esta inclusión fue aprobada por el Comité Olímpico Internacional (COI) el pasado martes, lo que supone un avance significativo para la disciplina.
Un camino lleno de desafíos
Con una trayectoria de seis temporadas en el Freeride World Tour, dos victorias y una medalla de bronce en los primeros Mundiales FIS, Castán reflexionó sobre sus inicios en un deporte que no siempre le brindó facilidades. «Tenía muchas dificultades en términos de oportunidades y patrocinadores», lamentó. Sin embargo, su perseverancia ha dado frutos: «Ahora hay visibilidad y posibilidades que se materializan para 2030, lo cual me parece hermoso como una forma de culminar mi carrera deportiva».
El futuro del Freeride y su legado
La rider también destacó la importancia de dejar un legado para las futuras generaciones. «Todos los deportistas estamos de paso, por eso me alegra ser parte del crecimiento de esta disciplina en los Juegos de 2030», comentó. Castán comparó su trayectoria con la de otros deportistas de invierno que han competido desde jóvenes en disciplinas más consolidadas, como Queralt Castellet y Lucas Eguibar, y enfatizó la necesidad de seguir haciendo visible el Freeride.
Objetivos para 2030
Sobre sus aspiraciones para los Juegos Olímpicos, Castán manifestó: «Sé que para 2030 estaré en buenas condiciones físicas y sería una oportunidad increíble participar. Aunque no sé si después de los Juegos volveré a competir, estoy trabajando para llegar en las mejores condiciones». La rider es consciente de la importancia de su participación y sueña con obtener una medalla.
Un camino hacia la medalla
Castán, que comenzó en el snowboard sin antecedentes familiares en deportes de montaña, ha recorrido un largo camino desde su clasificación al Freeride World Tour a los 13 años. «Nunca imaginé estar aquí», confesó. A pesar de los desafíos, su motivación ha crecido. «Creo que es posible estar en el podio y voy a luchar para que así sea», afirmó con determinación.
Recuperación tras el accidente
En abril de 2023, la catalana sufrió un grave accidente al quedar atrapada durante 10 a 12 minutos bajo la nieve debido a un alud en el Mont-Fort, en Verbier, Suiza. A pesar de la adversidad, su regreso a la competición la llevó a obtener el subcampeonato del mundo en el FWT. «El accidente me ayudó a cambiar mi perspectiva y a entender que todo es posible», relató.
Castán se muestra optimista y con ganas de demostrar su valía en los Juegos Olímpicos, donde espera representar a España y dejar una huella en la historia del Freeride.
