La patrulla de Protección de la Naturaleza de Illescas, conocida como Pacprona, ha llevado a cabo la detención de un individuo bajo la acusación de tres delitos de maltrato animal y un delito de amenazas, tras el hallazgo de cinco perros abatidos con una escopeta de caza.
Inicio de la investigación
Las indagaciones comenzaron a raíz de la denuncia presentada por los propietarios de varios perros desaparecidos hace dos años. Este proceso llevó a los agentes a realizar una inspección en una finca rústica ubicada en el norte de la comarca de La Sagra, en Toledo. Durante la búsqueda, se encontraron restos óseos de cuatro perros enterrados en diferentes lugares, cubiertos por toneladas de estiércol, según ha informado la Guardia Civil en un comunicado.
Hallazgos significativos
Entre los hallazgos, se recuperó un cráneo parcial de un perro que mostraba varios perdigones incrustados y una lesión que coincidía con la trayectoria de los disparos. Además, se encontraron los dispositivos de identificación (microchips) de dos de los perros, lo que permitió corroborar su identidad.
Datos sobre los perros abatidos
Las investigaciones revelaron que los cinco perros habrían sido abatidos aproximadamente dos años antes de su descubrimiento, aunque solo se lograron recuperar los restos de cuatro. Los animales eran dos perros de raza Pastor Alemán, dos Huskies Siberianos y un perro mestizo. Cabe destacar que cuatro de ellos habían sido reportados oficialmente como desaparecidos por sus dueños.
Intervenciones y colaboración
En el transcurso de la investigación, los agentes intervinieron un arsenal que incluía tres escopetas, un rifle, una carabina y una pistola, todos de propiedad del presunto autor, quien contaba con la documentación y licencias necesarias en regla. Para esclarecer los hechos, se contó con la colaboración de una taxidermia de la provincia de Toledo y del Servicio de Criminalística de la Guardia Civil.
