El piloto alemán Nico Hülkenberg espera que el estreno de Madring como sede del Gran Premio de España ofrezca una carrera especialmente exigente. El trazado acogerá la decimoquinta prueba del Campeonato del Mundo y, según el representante de Audi Revolut, sus curvas rápidas, los cambios de dirección y el peralte marcarán diferencias.
Hülkenberg ha analizado el circuito durante un encuentro organizado por World of Hyatt en Madrid. El piloto explicó que apenas ha podido conocer la ciudad porque su visita está centrada en el trabajo y porque los fines de semana de competición mantienen unos horarios muy ajustados.
Nico Hülkenberg y el reto de Madring
La curva conocida como ‘La Monumental’ concentra buena parte de la expectación del alemán. Hülkenberg la describe como una zona muy larga, de apariencia interminable, en la que la compresión, el peralte y la velocidad de los monoplazas pueden ofrecer una experiencia singular durante su estreno.
El piloto de Audi Revolut también ha recorrido el circuito y el paddock. A su juicio, Madring se diferencia de un trazado convencional por una combinación de velocidad y fluidez que eleva la dificultad. La pista, ha señalado, presenta muchas curvas rápidas y cambios de dirección igualmente veloces.
El alemán considera que el circuito no permitirá despistes. Cualquier error, incluso pequeño, puede tener consecuencias por las características de la pista y por el nivel de competitividad de los pilotos. «Será un fin de semana duro», auguró Hülkenberg durante la entrevista con Europa Press.
El proyecto de Audi Revolut en la Fórmula 1
El equipo cuenta actualmente con Gabriel Bortoleto en la decimocuarta posición del Mundial de pilotos, mientras que Hülkenberg ocupa la decimoquinta plaza. El alemán ha definido la iniciativa como un proyecto de gran tamaño, respaldado por socios y marcas globales, aunque ha subrayado que el rendimiento sigue siendo la prioridad.
Audi Revolut afronta su primer año de recorrido y Hülkenberg asegura que el equipo está satisfecho con la evolución registrada desde el inicio de la temporada. También reconoce que la Fórmula 1 exige una mejora constante y que todavía queda trabajo por delante.
El piloto ha explicado que detrás de los dos coches que aparecen en televisión hay un grupo de más de 1.000 personas. Cada integrante asume una responsabilidad distinta y el trabajo conjunto incluye el análisis de las sesiones, las estrategias rivales, la gestión de los neumáticos y la búsqueda de mejoras al volante.