Cincinnati Bengals y Atlanta Falcons se enfrentarán este domingo a las 15.30 horas en el Santiago Bernabéu, convertido para la ocasión en escenario de la NFL en Madrid. El estadio ha tenido que adaptar sus instalaciones y ampliar seis metros cada fondo para acoger el terreno de juego del fútbol americano.
La transformación incluye vestuarios rediseñados, cambios en el túnel de acceso y una intervención específica sobre el césped. Un grupo de 14 especialistas desplazados desde Estados Unidos trabaja junto al personal del Real Madrid para dejar la superficie lista para el partido.
La NFL en Madrid adapta el Bernabéu
Los Falcons, que ejercerán como visitantes, dispondrán de un vestuario preparado expresamente. Se ha renovado el suelo y se han colocado taquillas provisionales, ya que las instalaciones habituales no tienen capacidad para una plantilla de fútbol americano.
Los Bengals ocuparán el vestuario utilizado por el Real Madrid. También se han añadido taquillas temporales para dar cabida a todos sus jugadores y se han realizado ajustes en los accesos. La competición ya acometió obras el año pasado, entre ellas la instalación de duchas, puertas y entradas nuevas.
Nick Pappas, director de campo de la NFL, resumió así el recinto: «Este estadio es, sin duda, una maravilla como instalación».
Un campo más largo y con césped híbrido
La principal diferencia respecto a un partido de fútbol está en la longitud necesaria. Para ganar espacio en las zonas de fondo y mantener una distancia de seguridad para los jugadores, la organización ha retirado algunos asientos de las dos primeras filas de la grada baja y ha colocado césped en esa zona.
El terreno presenta los postes amarillos en forma de ‘Y’, las primeras líneas de pintura y los nombres y escudos de ambas franquicias. El césped híbrido salió el lunes del hipogeo del Bernabéu, situado a unos 36 metros bajo tierra, y recibirá los últimos retoques el sábado por la tarde, después de la visita de los dos equipos.
La superficie debe responder a las exigencias de un deporte en el que los jugadores cambian de dirección con rapidez y presentan pesos y necesidades diferentes. El calzado, la longitud de los tacos y la tracción forman parte de los ajustes que se revisarán antes del encuentro.