La familia de Jesús Fuentes Lázaro ha recibido este jueves en Toledo la Gran Cruz de la Real y Distinguida Orden Española de Carlos III, concedida a título póstumo. El acto se ha celebrado en la sede de la Delegación del Gobierno, con la presencia de la ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes, Milagros Tolón.
Jorge Fuentes, hijo del homenajeado, ha recogido la distinción de manos de Tolón y del delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, José Julián Gregorio Sabrido. En su intervención, ha agradecido el reconocimiento del Gobierno de España y el respaldo de los amigos y compañeros de su padre: «Habéis estado en las duras y en las maduras. Gracias por hacer que esto sea mucho más fácil para mí y para mi madre».
Jesús Fuentes Lázaro, una vida dedicada al servicio público
Tolón ha reivindicado la trayectoria del que fue primer presidente de Castilla-La Mancha y ha recuperado una frase que el pensador toledano dejó en junio de 2025: «no rendirse a pesar del desencanto». La ministra también ha repasado su trabajo como articulista y su compromiso con la democracia.
La representante del Gobierno ha descrito a Fuentes Lázaro como un ejemplo de servidor público por su entrega, honestidad, sencillez, lealtad a sus ideas y respeto al adversario. También ha defendido que homenajes como el celebrado en Toledo ayudan a evitar que su figura caiga en el olvido y permiten «mantenerle siempre vivo».
La Gran Cruz de Carlos III reconoce su trayectoria
Durante el acto se ha recordado que esta condecoración civil, creada por Carlos III en 1771, distingue la virtud y el mérito. Tolón la ha definido como la más alta que existe en España.
Sabrido ha destacado las distintas responsabilidades que ejerció Fuentes Lázaro: diputado, presidente de Castilla-La Mancha, senador y concejal. A su juicio, su contribución a una sociedad más democrática y justa le convierte en un merecedor de la distinción.
El delegado del Gobierno ha puesto el acento en la forma en que desempeñó esos cargos, con honestidad, sencillez, dignidad y entrega. También ha señalado que la mejora de la sociedad no depende únicamente de las instituciones, sino del trabajo cotidiano por el bienestar de los demás.