El reconocido chef con estrella Michelin, Nandu Jubany, se prepara para su tercera participación en el Rally Dakar 2026, con la firme intención de realizar un ‘raid’ «redondo». Jubany debutó en esta exigente competición en moto y, el año pasado, tuvo un destacado estreno en la categoría de coches, donde logró un segundo puesto en coches 4×2 y se posicionó 18º en la clasificación general, siendo el mejor español clasificado.
Nandu Jubany llega al Dakar con ilusión
En una reciente entrevista con Europa Press durante la comida navideña de los pilotos del Dakar, patrocinada por KH-7, Jubany compartió su entusiasmo por llegar a Arabia Saudí. A pesar de su apretada agenda profesional, que prioriza «el trabajo», se siente preparado para cumplir su sueño nuevamente. «Es un lujo poder ir otra vez al Dakar, correr con la gente que admiro y hacerlo con el equipo. Creo que lo pasaremos en grande», afirmó.
Expectativas y objetivos para el Rally
El chef catalán reflexionó sobre su actuación del año pasado, destacando que, aunque no se dio cuenta de lo bien que lo hizo, su copiloto, Marc Solà, sí lo reconoció. «Marc me decía que es muy difícil hacer un Dakar tan redondo como el que hicimos y vamos a intentar volver a hacerlo. Si Dios quiere, con más velocidad y experiencia, creo que podemos mejorar, aunque también enfrentaremos más rivales de nivel», admitió. Su objetivo es destacar en la categoría 4×2 y alcanzar un puesto entre los 20 o 25 primeros en la general.
La energía del Dakar y el sacrificio familiar
Para Jubany, el Dakar representa una fuente de energía que le acompaña durante todo el año, permitiéndole mantener la motivación. «Son 15 días en los que estás allí sin pensar en el trabajo ni en todos los problemas que tengo, que son muchos», comentó. Sin embargo, el chef reconoce que el mayor sacrificio es pasar las vacaciones lejos de su familia, aunque considera que la experiencia le «da más» de lo que le «quita», especialmente por la oportunidad de seguir compitiendo.
Un enfoque competitivo y prudente
Tras su destacado rendimiento en 2025, Jubany regresa con ambiciones renovadas, aunque con un enfoque prudente. «Somos muy competitivos y siempre nos marcamos un objetivo difícil, porque para ir a pasear nos quedamos en casa», enfatizó, recordando que alcanzar el podio el año pasado fue un «sueño». Este año, es consciente de que repetir la hazaña será complicado, pero asegura que saldrán «a por todas», buscando gestionar bien la carrera y luchar en los últimos tramos.
Lecciones aprendidas y estrategia en carrera
Con una mentalidad de aprendiz, Jubany admite que el año pasado cometieron errores por inexperiencia. «Si llevo seis carreras en mi vida, hay gente que lleva 600», comentó, subrayando la importancia de minimizar fallos y cuidar la mecánica. «El coche tiene memoria, las piezas tienen memoria, y tienes que saber cuándo aflojar», explicó, convencido de que el Dakar «no lo gana el más rápido».
El Dakar como una receta equilibrada
El chef comparó el Dakar con una receta que requiere equilibrio, «de todo pero poco», donde no se puede arriesgar más de lo necesario. Entre risas, destacó la confianza que tiene en su copiloto: «Si Marc te dice que subas, subes; si te dice que no cortes gas, no cortas. Aunque estés cagado, subes hasta arriba». Esta complicidad es fundamental para intentar, una vez más, completar ese anhelado Dakar redondo y bien sabroso.
