José Mourinho, entrenador del Real Madrid, aseguró en la rueda de prensa previa al partido del miércoles contra la AS Roma que mantiene su confianza en todos los árbitros, tanto de la Liga como de la Champions. El técnico portugués también evitó valorar de forma directa lo ocurrido el sábado ante el Villarreal CF.
«Me fío de todos los árbitros», afirmó Mourinho, que dijo afrontar cada encuentro con buenas sensaciones y sin pensamientos negativos hacia los colegiados. Su única incomodidad, explicó, tiene que ver con que en ocasiones se conozca el árbitro de un partido con mucha antelación.
Mourinho Real Madrid y sus críticas a la prensa española
El entrenador fue preguntado por la actitud de sus jugadores en LaLiga y en la Champions. En lugar de responder de manera directa, reprochó a los medios españoles que, a su juicio, sean poco claros al abordar situaciones que no dejan espacio a la duda.
Mourinho tampoco quiso comentar su ausencia ante los periodistas después del encuentro contra el Villarreal. Invitó a observar el primer minuto de aquel partido y dejó abierta la posibilidad de hablar sobre ello después del siguiente compromiso liguero.
El reencuentro con la Roma
El preparador luso advirtió de la exigencia del choque ante el conjunto italiano. Considera que la Roma es uno de los dos equipos más fuertes de Italia junto al Inter y señaló que el Real Madrid tendrá que jugar a un nivel alto para ganar.
El duelo tendrá un componente especial para Mourinho por su pasado en el club romano. Reconoció que el encuentro puede emocionarle antes o después, pero aseguró que durante el partido sus prioridades serán competir y buscar la victoria.
El técnico también sostuvo que todavía no percibe la máxima presión de la Champions, aunque explicó que el propio equipo se exige ganar. En su opinión, Real Madrid y Roma parten con opciones de clasificarse y volver a encontrarse en rondas posteriores.
Sobre Fede Valverde, Mourinho respaldó la decisión de situarlo como lateral derecho durante el partido contra el Villarreal, cuando el equipo se quedó con diez jugadores. Consideró que el cambio permitió encontrar la solución que buscaba y matizó que se trata de una posición muy concreta para el futbolista.