El Organismo Regulador Independiente del Fútbol (IFR) ha advertido de los riesgos financieros que afronta el fútbol inglés tras publicar este martes el borrador de su informe State of the Game. El documento señala que el 94% de los clubes de las cinco principales divisiones registró pérdidas la pasada temporada, pese a que el sector ingresó 9.000 millones de libras.
La situación afecta especialmente a la liquidez y al endeudamiento. Según el informe, 32 clubes no podrían mantenerse durante más de 30 días sin la financiación de sus propietarios, mientras que otros 17 continuarían perdiendo dinero aunque sus futbolistas jugasen gratis.
El fútbol inglés acumula más deuda
El IFR calcula que la deuda total del fútbol inglés superará los 5.000 millones de libras al término de esta temporada. A esa cifra se suma una deuda neta por traspasos de aproximadamente 3.400 millones de libras, en un escenario en el que los ingresos procedentes de los derechos de retransmisión podrían estancarse o bajar durante el próximo ciclo.
David Kogan, presidente del organismo, sostiene en el prólogo que el fútbol de clubes inglés combina una enorme capacidad económica y competitiva con una situación financiera cercana al desastre. En declaraciones a la Press Association, pidió tener en cuenta que los ingresos televisivos pueden disminuir y afrontar ese riesgo mientras todavía existe margen de actuación.
Kogan resumió el momento actual señalando que, por ahora, los ingresos anuales alcanzan los 9.000 millones de libras, pero defendió que los problemas de liquidez, pérdidas y deuda deben abordarse antes de que el dinero empiece a reducirse.
El IFR pide revisar el reparto entre ligas
El plan de acción del IFR plantea modificar los mecanismos de distribución. El informe indica que en la temporada 2024-2025 un club medio de la Premier League ingresaba 8,7 veces más que uno medio de la Championship, frente a las 2,7 veces de diferencia registradas en la temporada 1992-1993.
Kogan ha participado en las conversaciones mantenidas durante los últimos meses con la Premier League y la EFL sobre un posible acuerdo para regular la financiación y el control de costes. El responsable del IFR considera que ese pacto podría ayudar a corregir parte de los problemas detectados si finalmente sale adelante.