Lamine Yamal volvió a recibir el respaldo público de Luis de la Fuente después de la victoria de España por 4-1 ante Croacia. El seleccionador nacional masculino elogió el rendimiento del extremo y subrayó su capacidad para poner su talento al servicio del grupo tras otro triunfo que alarga la racha de victorias y de partidos invictos.
De la Fuente explicó en rueda de prensa que el futbolista combina su brillantez individual con una actitud generosa dentro del vestuario. «Es una suerte que esté con nosotros», señaló el técnico, que también destacó el cariño que el jugador despierta entre sus compañeros.
Lamine Yamal y una selección que aún busca mejorar
El seleccionador rechazó cualquier relajación tras el resultado. Su «exigencia personal» le lleva a pensar que siempre hay margen para avanzar, una idea que, según remarcó, comparte un grupo joven que todavía no ha alcanzado su techo.
«Moriríamos de éxito» si España creyera que ya es perfecta, advirtió De la Fuente. El entrenador asumió que llegará una derrota, aunque pidió mantener la perspectiva y no convertir un tropiezo futuro en una crisis.
La competencia interna, añadió, se gestiona desde la convivencia y el compromiso colectivo. En su opinión, los jugadores entienden que solo once pueden estar sobre el césped y que los egos deben quedar al servicio del equipo.
De la Fuente no se inquieta por los goles encajados
El técnico tampoco mostró preocupación por los tres tantos recibidos en los dos últimos partidos. Recordó que España se ha enfrentado a grandes selecciones y defendió la contundencia ofensiva y la capacidad del equipo para reaccionar cuando el rival marca.
Sobre Marc Cucurella, De la Fuente aseguró que ofrece un rendimiento «sensacional» con la selección y que algunos futbolistas mejoran cuando se sienten cómodos con el estilo y las exigencias del equipo nacional. También confirmó que se realizarán pruebas a Alejandro Grimaldo, que sufrió una molestia en el cuádriceps durante el calentamiento y podría perderse los próximos partidos.
El seleccionador terminó agradeciendo el recibimiento y el ambiente vivido en Sevilla, incluido el acompañamiento musical y la interpretación del himno.