Luis de la Fuente ha avanzado que España introducirá algunos cambios ante Croacia este martes, en el encuentro de la segunda jornada de la Liga de Naciones que se disputará en el Ramón Sánchez-Pizjuán. El seleccionador considera que los 26 convocados están preparados para competir.
La cercanía entre los partidos, después de un viaje de muchas horas y con otro compromiso previsto dentro de cuatro días, ha llevado al técnico a valorar rotaciones para aportar energía al equipo. De la Fuente ha insistido en que no se modificará todo el bloque y que la estructura se mantendrá.
Luis de la Fuente prepara cambios ante Croacia
El entrenador ha explicado que algunos futbolistas necesitan descanso, mientras que quienes esperan su oportunidad han demostrado tener nivel suficiente para mantener el rendimiento. «Los que salgan mañana van a ser los futbolistas que entendemos que están mejor preparados para competir un partido complicadísimo», declaró en rueda de prensa.
Eric Garcia no continuará con el grupo después de sufrir un pequeño problema. De la Fuente ha defendido que la selección prioriza la salud del jugador y ha señalado que se optó por facilitar su regreso al club para que se recupere sin presión.
El seleccionador también ha destacado el momento de Fermín López, al que considera un jugador polivalente, con capacidad para actuar en distintas posiciones. Según explicó, el centrocampista aporta intensidad, talento, llegada y capacidad de finalización.
Una selección con varios registros de juego
De la Fuente ha reivindicado la versatilidad de España, capaz de jugar con bandas o sin ellas sin perder una identidad basada en la circulación del balón y el control del partido. El objetivo, ha añadido, es mantener la solidez defensiva y mejorar la contundencia ofensiva.
Sobre Croacia, el técnico ha advertido de la calidad de una selección a la que conoce bien y que afronta el encuentro con nuevo seleccionador. También ha reclamado una versión mejor que la ofrecida ante Inglaterra en Londres y ha subrayado que el equipo debe exigirse más ante rivales cada vez más complicados.