Una operación de rescate poco común se llevó a cabo ayer en el callejón de la Emperatriz, en el casco histórico de Toledo, donde una furgoneta quedó atrapada de manera aparatosa.
El incidente, que atrajo la atención de numerosos transeúntes, se resolvió con la intervención experta de los bomberos locales y la colaboración de la policía.
El vehículo quedó encajado en el estrecho callejón, imposibilitando su movimiento y generando preocupación entre los vecinos. La situación requirió el uso de cojines neumáticos de baja presión y un tráctel, herramientas especializadas que permitieron liberar la furgoneta sin causar daños adicionales.
Los bomberos, equipados con cascos y trajes de protección, trabajaron de manera coordinada para inflar los cojines neumáticos bajo el vehículo, elevándolo lo suficiente como para permitir su desplazamiento.
Posteriormente, con el uso del tráctel, una herramienta de tracción manual, lograron maniobrar la furgoneta para que pudiera finalmente liberarse y circular con normalidad.