Enric Mas se llevó este domingo la novena etapa de La Vuelta, disputada entre Villajoyosa y el Alto de Aitana, y volvió a demostrar su solidez como líder. El ciclista del Movistar Team completó los 187 kilómetros de recorrido y batió al británico Oscar Onley en el esprint de la cima.
La jornada acumuló 5.200 metros de desnivel y terminó con un ataque del corredor mallorquín dentro del grupo de favoritos. Mas conserva el maillot rojo, que había heredado el sábado tras la retirada de Tadej Pogacar, y ahora aventaja en 1:18 a Primoz Roglic y en 1:39 a Felix Gall.
Enric Mas resiste en una subida decisiva
La carrera se rompió pronto. Seis corredores formaron la primera escapada después de 12 kilómetros y tomaron ventaja en Tárbena, aunque el grupo fue cambiando durante la sucesión de puertos. Santiago Buitrago pasó primero por El Miserat y Tudons, lo que le permitió ponerse al frente de la clasificación de la montaña.
El pelotón, dirigido durante buena parte del recorrido por el Movistar Team, llegó a conceder más de cinco minutos. En la fuga, Alessandro Romele intentó avanzar en solitario y después quedó integrado en un trío junto a Pavel Sivakov y Marcel Camprubí. La llegada del Alto de Aitana terminó por decidir la carrera.
Mas responde a Carapaz y deja atrás a Roglic
Las rampas finales redujeron el grupo de escapados y Sivakov lanzó su movimiento cuando quedaban 10,5 kilómetros. Richard Carapaz reaccionó desde el bloque de candidatos, seguido por Mas, Buitrago, Gall, Roglic y Onley. El intento de Sivakov acabó a 4,5 kilómetros de la meta.
Con los favoritos ya juntos, Gall volvió a acelerar y el danés Mattias Skjelmose alcanzó también el grupo principal. Mas atacó a tres kilómetros de la llegada acompañado por Onley y Roglic. Un nuevo cambio de ritmo del balear, a 1,8 kilómetros, dejó al esloveno sin opciones de victoria.
Onley aguantó hasta el final, pero Mas impuso su velocidad en Aitana y certificó su triunfo vestido de rojo.
La Vuelta tendrá descanso antes de llegar a Albacete
Los corredores afrontarán este lunes la primera jornada de descanso. La competición regresará el martes con la décima etapa, de 184,7 kilómetros entre Alcaraz y Elche de la Sierra, ambas localidades de Albacete, en un trazado sinuoso que puede favorecer una escapada.